SORPRENDENTE
El vídeo de un pingüino en la Antartida haciendo sus necesidades se ha vuelto viral por lo cómico de la situación.
Los pingüinos son expertos en mantener su nido limpio sin moverse ni un centímetro: para ello proyectan sus heces a presión, lanzándolas a distancia con una puntería sorprendente... y, a veces, con consecuencias inesperadas. Eso es exactamente lo que ocurrió en una escena tan cómica como desafortunada que fue captada en pleno corazón de la Antártida.
La fotógrafa y guía de expedición Francoise Gervais, de Quebec (Canadá), pasó tres meses documentando la vida salvaje del continente helado. Durante ese tiempo convivió de cerca con colonias de pingüinos gentoo, una de las especies más curiosas y expresivas del lugar. Su objetivo era registrar comportamientos cotidianos, pero también esos momentos espontáneos que muestran el lado más imprevisible de la naturaleza.
Un día, mientras caminaba entre la nieve y las rocas volcánicas, Francoise se fijó en un pingüino que posaba perfectamente sobre un fondo precioso, casi como si estuviera preparado para una sesión de fotos. Decidió grabarlo, esperando alguna señal de actividad: un pequeño salto, un movimiento gracioso, cualquier gesto típico de la especie.
Lo que ocurrió segundos después superó cualquier expectativa. Sin previo aviso, el pingüino lanzó sus heces con la fuerza de un auténtico proyectil, una estrategia habitual para no abandonar el nido y mantenerlo libre de desechos. Lo que nadie esperaba es que, justo tras la roca, otro pingüino emergiera en el peor momento posible. El pobre animal recibió el impacto directo del viscoso "disparo", convirtiéndose sin querer en protagonista del vídeo.
La escena, tan natural como hilarante, demuestra que incluso en uno de los lugares más remotos del planeta siempre hay espacio para un buen momento de humor involuntario protagonizado por la fauna salvaje.