EXPLICACIÓN INESPERAD
La presentación del nuevo Porsche GT3 RS de Plex no solo generó conversación por el valor y las prestaciones del vehículo. Un comentario aparentemente anecdótico del creador de contenido terminó acaparando la atención en redes sociales: el motivo por el que los faros de este modelo —y de otros Porsche— se han convertido en un objeto codiciado para los ladrones.
Plex mostró esta semana su nueva adquisición, un Porsche 911 GT3 RS, al que definió como "el coche de sus sueños". Durante el vídeo, explicó que su intención no es utilizarlo en carretera abierta, sino llevarlo a circuito, e incluso lanzó un reto a otros creadores de contenido para competir en pista. Sin embargo, más allá del componente aspiracional y deportivo, una reflexión concreta despertó un notable interés entre los espectadores.
El streamer relató que existe un fenómeno relativamente conocido en determinados entornos: el robo de faros de Porsche. Según explicó, no se trata de vandalismo ni de piezas destinadas al mercado de recambios convencional, sino de un uso muy específico. "Hace tiempo se hizo bastante viral que la gente empezó a arrancar las luces de los Porsche, no solo de este modelo", señaló. El motivo, añadió, es que estos faros "crean la temperatura y la luz perfecta para que crezcan las plantas de marihuana".
De acuerdo con su explicación, las luces de estos vehículos ofrecerían una combinación muy precisa de intensidad lumínica y control térmico. "No generan ni un grado más o menos para las plantas, crean la luz perfecta y la temperatura perfecta", afirmó Plex, subrayando que ese equilibrio las convierte en un recurso atractivo para cultivos interiores ilegales, donde el control ambiental es clave.
El comentario no tardó en viralizarse. Numerosos usuarios compartieron el fragmento del vídeo, sorprendidos por una práctica poco conocida fuera de ciertos círculos. Aunque Plex no aportó datos técnicos ni referencias concretas, la anécdota enlaza con una preocupación real en algunos países europeos, donde propietarios de vehículos de alta gama han denunciado robos selectivos de componentes muy concretos, como faros o sistemas electrónicos, por su elevado valor o por usos alternativos.
En el caso del GT3 RS, un modelo enfocado al alto rendimiento en circuito y con un precio que supera ampliamente los 200.000 euros, este tipo de detalles añade una capa inesperada a la conversación pública en torno al coche. Lo que comenzó como un vídeo celebrando una nueva adquisición terminó abriendo un debate sobre seguridad, usos ilícitos de tecnología avanzada y las consecuencias imprevistas de la innovación en la automoción.
Mientras tanto, Plex se prepara para llevar su vehículo a pista después de lanzar un reto a sus compañeros de profesión. Veremos quién de ellos es el primero en aceptarlo.