UN FINAL IMPREVISIBLE
La creadora de contenido Lluna Clark ha generado un intenso debate en redes sociales tras contar una experiencia personal relacionada con el acoso digital y la infidelidad. La influencer explicó cómo decidió alertar a la novia de un seguidor que le enviaba mensajes insinuantes desde hacía más de un año y cómo la situación derivó en una reacción que no esperaba.
Lluna Clark, una de las influencers españolas con mayor presencia en TikTok, compartió recientemente una anécdota que ha captado la atención de miles de usuarios. Según relató, durante más de un año recibió mensajes privados en Instagram por parte de un seguidor que, de forma insistente, le enviaba comentarios sugerentes y declaraciones personales, a pesar de no haber recibido respuesta por su parte en ningún momento.
Con el paso del tiempo, la creadora de contenido se percató de que el remitente mantenía una relación sentimental, algo que le llevó a plantearse cómo actuar. Clark explicó que tomó la decisión de contactar con la novia del joven para informarle de la situación, movida por una reflexión personal: si ella estuviera en el lugar de esa chica, le gustaría conocer la verdad.
El primer contacto se produjo a través de un mensaje prudente y sin acusaciones. La respuesta inicial de la joven fue calmada, aunque con cierta desconfianza lógica ante un mensaje de alguien desconocido. Tras explicarle que su pareja llevaba más de un año escribiéndole y asegurarle que nunca había interactuado con él, la influencer envió las capturas de los mensajes a petición de la destinataria.
Hasta ese momento, la conversación transcurrió con normalidad. Sin embargo, tras hablar con su novio, la actitud de la joven cambió de forma radical. Según el testimonio de Lluna Clark, la novia comenzó a responsabilizarla de la situación, argumentando que su actividad en redes sociales podía interpretarse como una provocación y justificando el comportamiento del chico con expresiones como "él es un hombre".
La influencer explicó que intentó razonar, recordando que nunca había respondido a los mensajes ni mantenido contacto alguno con el joven. Aun así, la otra parte insistió en culparla, señalando que el arrepentimiento del novio y la supuesta "tentación" exculpaban su conducta.
El relato, compartido en tono reflexivo, ha provocado una amplia conversación en redes sobre la responsabilidad individual, el machismo interiorizado y el papel de las mujeres en situaciones de infidelidad o acoso online. Clark concluyó señalando que su única intención fue informar con transparencia y que, ante la negativa de la joven a asumir los hechos, decidió dar por cerrada la conversación.