QUÉ DRAMA
La influencer Marta Díaz ha vuelto a ser objeto de numerosas críticas después de compartir un vídeo sobre unos outfits para Coachella que puede que no lleguen a tiempo. El tono dramático del vídeo ha sido suficiente para que muchos se mofen de ella y de la cultura influencer en general.
Las burlas hacia los influencers y su contenido son habituales en redes desde hace ya muchos años, y es normal que cada cierto tiempo se genere alguna pequeña polémica con alguno de los rostros más conocidos de las redes. En esta ocasión ha sido el turno de Marta Díaz, que está a pocos días de acudir al festival de Coachella y, por lo que ha contado en uno de sus últimos vídeos, puede que los looks que había pedido a medida no lleguen a tiempo. El tono algo dramático del vídeo ha sido suficiente para que muchos se burlen de ella en redes, y con ello han surgido también las ya clásicas críticas al sector influencer.
En este caso hemos observado lo que siempre ocurre con este tipo de polémicas: un vídeo pensado para sus seguidores sale de su audiencia habitual y llega a un público que observa lo ridículos que parecen a veces los "problemas" de los influencers. Aunque Marta Díaz pretendía, seguramente, entretener a sus seguidores de siempre y avisar sobre una circunstancia que afectará al contenido que cree en Coachella, si se observa con distancia no deja de ser una inconveniencia sin importancia, si se compara con los problemas reales que la mayoría de personas tiene en su día a día.
Uno de los rasgos más tóxicos de la cultura influencer es la burbuja en la que los creadores de contenido entran cuando generan su pequeña cámara de eco con sus seguidores. Todo lo que comparten parece tener sentido cuando la respuesta son aplausos y piropos, pero en cuanto ese contenido sale de su contexto queda en evidencia lo insignificante que resulta. Por suerte, la mayoría de estos creadores son conscientes de ello, aunque a veces se les vaya un poco la mano con lo que publican. ¡Así que solo queda esperar que esta realidad cambie pronto!