SORPRESÓN
Rivers se sienta en el confesionario de Rosalía para contar su peor experiencia en el Instituto
Rivers se subió al confesionario de Rosalía en la Arena Monterrey este 19 de agosto, para sincerarse con una historia de amor de instituto que terminó de la peor forma posible.
Rivers ya tiene su perla, y es de las que escuecen. La streamer subió al confesionario de Rosalía en el concierto de la Arena Monterrey y, en lugar de dejar que los clips la delataran, lo confirmó ella misma en X con el tuit del día: "mentí, no fui a cenar con mis papás, andaba confesándome con la rosalía jajajaja que increíble experiencia".
La historia que contó Rivers se remonta al instituto, cuando tenía 13 o 14 años. Le gustaba un chico, empezaron como amigos y la cosa fue creciendo hasta que él le dijo que sentía lo mismo. Con la ilusión por las nubes, ella se propuso un planazo para su cumpleaños: llevarle a Pal Norte. Y para juntar el dinero de las entradas se pasó meses ahorrando, incluso montando rifas, porque a esa edad no salía de otra.
El día del cumple le entregó el regalo con toda la ilusión. Pero el chico se puso raro al verlo y se descolgó con la excusa de un compromiso familiar, justo después de llevar meses diciendo que se moría por ir. No cuadraba nada. Ella hizo de tripas corazón, y como le sobraban entradas, tiró de una amiga para no desperdiciar el plan.
Una vez Rivers llegó al festival. Se lo encontró allí, muy acaramelado con otra persona, y con una compañera de clase. A partir de ahí, admitió, estuvo años sin querer conocer a nadie de esa manera. La moraleja que dejó sobre el escenario fue la única salida sana: fue una experiencia, y con el tiempo entendió que no tenía por qué ser siempre así.
El tramo mexicano del confesionario venía calentito. La primera invitada del país fue Yeri Mua, que apareció vestida de novia en la Arena VFG de Guadalajara el 15 de agosto y destapó una explosiva historia de infidelidad.
La gira no frena. Rosalía encara 5 funciones en el Palacio de los Deportes de Ciudad de México (22, 24, 26, 28 y 29 de agosto) antes de cerrar en San Juan de Puerto Rico el 3 de septiembre. Cada noche, un confesionario nuevo. Cada noche, una perla.