EN EL BARCO DE HAALAND

Rubius asegura que va con Noruega en el Mundial 2026: "Me quiero comprar una camiseta"

A estas alturas, pocos habrían imaginado a Rubius comentando alineaciones, celebrando goles o confesando qué selección quiere ver levantar el trofeo. El creador de contenido, históricamente alejado del fútbol, ha sorprendido a sus seguidores al reconocer que está siguiendo el Mundial 2026 y que tiene un claro favorito: Noruega.

Imagen de Rubius en stream Rubius / Twitch

Durante años, Rubius ha construido una imagen pública en la que los videojuegos, el humor y la cultura de internet ocupaban prácticamente todo el espacio. El fútbol, salvo contadas excepciones, nunca ha formado parte de sus grandes pasiones. Por eso, escucharle comentar partidos del Mundial 2026 ha descolocado a parte de su comunidad.

En uno de sus últimos directos, el streamer confesó que está siguiendo con atención el torneo que se celebra en Estados Unidos, México y Canadá. Y lo hizo, además, utilizando una expresión muy reconocible entre aficionados al balón. "Ya me estáis convirtiendo en un fifas", comentó entre risas a sus espectadores.

Rubius explicó que había visto algunos de los encuentros más destacados de la jornada. Mencionó especialmente el partido de Argentina, en el que Lionel Messi volvió a exhibir su capacidad goleadora firmando un hat-trick, pero también puso el foco en otro futbolista que parece haber captado definitivamente su atención: Erling Haaland.

"También vi a Haaland metiendo dos goles para Noruega. Yo voy con Noruega. Me quiero comprar una camiseta de la selección noruega, vi una que molaba un huevo", aseguró. El combinado escandinavo, impulsado por el delantero del Manchester City y convertido en una de las selecciones más atractivas del campeonato para muchos aficionados neutrales, se ha ganado así un seguidor tan ilustre como inesperado.

La confesión provocó una pequeña oleada de comentarios en redes sociales. Algunos seguidores mostraron sorpresa porque el creador español no apoye públicamente a España durante el torneo, mientras que otros defendieron que tiene sentido que ya que nació en Noruega.

En realidad, más allá de la anécdota futbolística, la escena refleja algo poco habitual: ver a alguien sin una fuerte tradición como aficionado dejarse contagiar por la emoción colectiva que acompaña a un Mundial. Y, en el caso de Rubius, hacerlo sin complejos, eligiendo como favorita a la selección que más le ha divertido ver jugar, aunque esté a miles de kilómetros de casa.