SU VERSIÓN DE LA HISTORIA
La cantante ha ofrecido su versión de los hechos después de que el futbolista denunciara un incidente en un hotel de São Paulo durante Lollapalooza Brasil. Roan asegura no haber presenciado la escena y niega cualquier responsabilidad directa en lo ocurrido.
La polémica de Chappell Roan con la hija del futbolista Jorginho lleva siendo la comidilla de las redes unos cuantos días. El episodio tuvo lugar en un hotel de São Paulo, coincidiendo con la celebración de Lollapalooza Brasil. Según el relato inicial de Jorginho, su hijastra, de 11 años, se vio envuelta en una situación incómoda tras reconocer a la cantante Chappell Roan durante el desayuno. El futbolista explicó que la menor sonrió al verla, momento en el que un miembro de seguridad intervino de forma brusca.
De acuerdo con esa versión, el guardia habría acusado a la niña de comportamiento inapropiado e incluso amenazado con elevar una queja formal al hotel, lo que terminó provocando que la menor rompiera a llorar. El testimonio del jugador se difundió rápidamente en redes sociales, generando una reacción inmediata en torno al trato que reciben los fans en entornos privados.
Días después, Chappell Roan ha respondido públicamente a través de sus perfiles sociales. La artista sostiene que no tuvo conocimiento directo de la situación en el momento en que ocurrió. "No vi a ninguna mujer ni a ningún niño. Nadie se acercó a mí ni me molestó", afirmó en su mensaje, en el que insiste en que no participó en los hechos descritos.
Roan también ha querido aclarar la relación con la persona que intervino. Según su versión, el individuo no formaba parte de su equipo de seguridad personal ni actuó bajo sus instrucciones. "No es mi seguridad. No le pedí que fuera a hablar con ellos", explicó, marcando distancia respecto a lo sucedido.
En su respuesta, la cantante ha expresado además su desacuerdo con la actuación del guardia, al considerar que se basó en una interpretación injustificada. "Es injusto asumir malas intenciones cuando no hay ninguna razón", señaló. Asimismo, dirigió unas palabras a la familia afectada, lamentando que la situación derivara en incomodidad para la menor.
La artista cerró su intervención negando las acusaciones más extendidas en redes sociales. "No odio a la gente que escucha mi música ni a los niños", escribió, en referencia a algunos comentarios surgidos tras la denuncia inicial.
El incidente, sin más aclaraciones oficiales por parte del entorno del hotel o de la organización del evento, queda de momento en dos versiones distintas sobre una misma escena ocurrida fuera de los focos del escenario.