EL DÍA QUE ME OLVIDES
Entrevisto a Walls en las oficinas de Warner Music para hablar de su último disco. El cantante murciano nos cuenta todo sobre El día que me olvides, los boleros, Dani Fernández, Oasis, Robe Iniesta y el postureo en la música.
Walls es uno de los artistas más prometedores del pop rock español con una carrera que no para de crecer. Tras triunfar en el mundo del freestyle y las batallas de gallos empezó a sacar sus propias canciones y acaba de lanzar su tercer disco El día que me olvides.
Tiene más de un millón de oyentes mensuales en Spotify, te llena el Movistar Arena dónde va a presentar su disco el 21 de febrero y colabora con artistas como Dani Fernández o Natos y Waor entre otros.
Recientemente he estado en las oficinas que Warner Music España tiene en Príncipe Pio para poder charlar con el sobre su nuevo disco, el postureo en la música, los boleros de su padre, trabajar desde el principio con la misma gente, Dani Fernández, el concierto de Oasis o la influencia de Fito y Robe en su música entre otros temas.
El día que me olvides es un título muy poético. ¿A quién va dirigido ese olvido: a alguien concreto, al público o a ti mismo dentro de unos años?
Walls: Eso último que has dicho. Al final es un disco en el que, cuando empecé a hacerlo, quería hablar de la trascendencia. Lo que pasa es que esa palabra es demasiado grande para la poca cosa que somos todos en general.
Entonces quería utilizar el concepto de "El día que me olvides" porque creo que cuando yo me vaya de aquí la gente seguirá haciendo su vida y quería hacer referencia a que la gente hará su vida, me olvidará como es normal, pero la gente a la que quiero seguirá presente dentro de mí.
¿Qué cosas has descubierto grabándolo y con el paso del tiempo que creías importantes y ahora ya no lo son y cuáles sí son realmente importantes?
Walls: Hay muchas cosas en esta vida que son banales, pero que está bien. Quiero decir, hay veces en la vida que uno tiene que ser intenso, que tiene que sentir y otras veces que no pasa nada por apagar el cerebro.
Las cosas banales también son parte de la vida. Salir con tus colegas y estar una noche entera sin hablar de nada y evadirte también forma parte de la vida y está bien, en mi opinión.
Pero hay mucho postureo en la música actual.
Walls: Cuando era más joven, cuando saqué mi primer disco y me puse a hacer mi primera gira, me centraba más en la parafernalia que había detrás del show que en las propias canciones. Creo que al final, sin descuidar lo otro, para mí lo más importante son los temas. Lo que pasa es que a mí me gusta siempre vestirlos con un buen vídeo, con una buena estética y todo eso. Lo importante es el arte: la canción, el vídeo, la escenografía. Todo eso es lo que para mí hace a un artista. Entiendo que es otra manera de currar, pero todo lo demás para mí es ruido, solamente ruido que está ahí, pero hay que saber tratarlo de la manera más sana posible.
¿Cuántas penas vale tu amor? tiene algo de bolero, samplea Madalena de Benny Moré y cuenta con la colaboración de tu padre
Walls: Muchas gracias lo primero por lo que has dicho. Me ha encantado que digas bolero entre comillas porque yo también lo pongo entre comillas. Al tema le empezamos a llamar el bolero porque "Cuántas penas vale tu amor" era larguísimo para referirnos a él. Pero el tema no tiene acordes de bolero ni ritmo de bolero. De hecho, los acordes son más de tango que de otra cosa. Sí que es verdad que cuando lo hice y con las percusiones que no eran tan rockeras parecía más un bolero. Hice una rueda de guitarra, hice una demo un día que estábamos en el estudio y no salió una mierda. Nos fuimos y antes de irnos dije: vamos a grabar esto. Cuando nos fuimos a Rascafría, a una casa, empezamos a hacer la canción y yo me di cuenta de que estaba en la misma escala, la misma tonalidad y la misma rueda de acordes que Madalena, que es la canción que tiene la la la la la.
Esa canción la llevo cantando con mi viejo toda la vida y dije: tío, a lo mejor es el momento de hacer este homenaje. A partir de ahí es cuando se empieza a crear el concepto del disco. Yo sabía que quería que fuese algo sobre la trascendencia, sobre qué va a pasar cuando yo no esté, pero digo: ¿a quién le hablo y de qué hablo? Cuántas penas vale tu amor fue el tema que para mí le dio un poco de sentido a todo. De hecho, fue el tema con el que presenté el álbum.
El disco tiene una colaboración potente con Dani Fernández. ¿Cómo surgió Vulnerable y cómo es tu amistad con Dani?
Walls: Dani es un tío de puta madre, la verdad. Está más liado que la hostia y agradezco que en ese caos en el que vive me haya hecho un pequeño hueco. Yo ya sabía que quería tenerlo en mi disco, sabía que quería trabajar con él. Cuando nos juntamos en el estudio y sacamos los acordes me fui contento porque era la primera vez que me juntaba con Dani, pero me fui un poco rayado porque no habíamos sacado nada en claro. Más tarde conocí a este tipo en el tren que me contó su historia y se me ocurrió hacer "Vulnerable". Se lo pasé y de repente todo ha sido un éxito.
Tu banda son colegas de toda la vida y llevas con el mismo manager desde la etapa de las batallas. ¿Cómo se mantiene una relación profesional tantos años sin que se desgaste?
Walls: Siempre pongo de referencia el fútbol para estas cosas, es un poco tal, pero si un equipo cambia de entrenador cada año no tira. Yo conozco gente que cambia de managers o que de repente firman o dejan de estar firmados y eso no va.nAl final yo trabajo con personas, con gente que valora mis virtudes y aguanta mis defectos y ya está. Eso es lo que al final crea un núcleo duro: una persona con la que tú tengas la confianza de decirle "esto es una putísima mierda" o que te lo digan a ti. Yo creo que esa es la gracia de tener un equipo, no buscar el nombre más prestigioso ni nada de eso.
Vienes del freestyle y nunca has renegado de esa etapa, además has estudiado en conservatorio. ¿Cómo influyeron esas dos etapas en tu música?
Walls: Todo, a ver, siempre hay un poquito de todo en lo que hago ahora. Al final todo lo que he ido aprendiendo me ha hecho ser quien soy. Estudiar música, hice cuatro o cinco años de conservatorio más un año, y no me jode habérmelo dejado, la verdad, aunque me da muchísima rabia. Me lo dejé por hacer batallas porque tenía clase los viernes y los viernes había batallas. Me hubiese gustado seguir estudiando, pero creo que todo se dio como tenía que darse.
Pudiste ver a Oasis en directo. ¿Qué tiene una banda así que sigue marcando a artistas de generaciones tan distintas y cómo fue la experiencia?
Walls: Para mí es mi momento favorito del año. Yo entiendo que a lo mejor si no eres fan son seis cincuentones tocando la guitarra y cantando, pero a mí me flipa. Es mi movida, son mis temas, es mi historia con mis amigos y con mi gente. Entiendo que a nivel de espectáculo a lo mejor no, pero suenan que te cagas y las canciones son buenísimas.
Creciste escuchando discos de Fito y Fitipaldis que ponía tu padre, pero ¿también te marcó Robe Iniesta y Extremoduro?
Walls: Evidentemente los escuchaba. En casa mi padre tenía un CD de estos que tú le ponías con el rotulador el nombre y había un poco de todo. El pop y el pop rock español se ha escuchado en mi casa, Extremoduro también.
No voy a hacerme el wannabe diciendo que era la banda de mi vida porque no, aunque aun así Robe es el referente que he tenido y que tengo para escribir.
¿Notas que hay gente haciendo música solo por postureo o por ser famosa, o eso siempre ha existido y ahora solo se ve más?
Walls: La música, en mi opinión, se ha democratizado. Ahora todo el mundo puede coger el ordenador y hacer una canción. Sí creo que hay gente que hace canciones por un fin lucrativo y que se autodenomina artista cuando realmente solo son cantamañanas que se suben, les dan un micrófono y dicen tonterías. Pero no voy a ser yo quien diga quién tiene que hacer música y quién no.
Creo que es el público el que tiene que ser más consecuente con lo que se consume. Aunque por otra parte creo que es egoísta echarle la culpa al público porque no todo el mundo tiene la suerte de poder estar escuchando música todo el rato.
No creo que haga falta hacer un examen para ser cantante. Simplemente tienes algo que contar, cuál es tu historia. Antes cualquier artista sacaba su primera canción y hablaba de cómo se sentía. Ahora veo a chavales haciendo música en la que su primera canción habla de lo que tienen o de lo que quieren tener y es como: qué cojones me estás hablando.
Pero ahora se sacan muchas más canciones sueltas que discos
Walls: Bueno, a ver, a mí me parece… quiero decir, el single es el single y siempre lo ha habido. Siempre se ha sacado single antes de sacar un álbum porque al final hay muchos artistas y no puedes meter todos los temas de tu álbum en la radio o donde quieras meterlo. Todo el mundo saca álbum al final. Yo creo que todos los artistas acaban haciendo un disco porque necesitan justificar su gira o por lo que sea.
Ahora el debate está en cómo cuidas tu disco, en si tu disco tiene un concepto bueno o malo, pero un concepto, o si es una playlist, una recopilación de temas, que muchas veces hay discos que se hacen así. Es una pena, pero bueno, tampoco voy a… quiero decir, son maneras diferentes de hacer una carrera. Nada, o sea, el álbum.
Mi favorita es Conmigo no lloras
Walls: Muchas gracias porque te guste Conmigo no lloras. Es un tema que me gusta más tocarlo en directo que escucharlo.
¿Qué podemos esperar del disco y de su presentación en directo?
Walls: El disco es un disco honesto. Desde la primera canción, en las tres primeras hay muchísimo más caos. Voy abrazando ese caos, asumiéndolo y despidiéndome de mi gente hasta que al final abrazo esa despedida y me siento feliz con ella. Es un disco en el que intento mostrarme lo más sincero posible y en el que hay tiempo para todo: para llorar, para rockear, para bailar. Lo vamos a presentar en el Movistar Arena el 21 de febrero, así que ahí te espero, Juan.