POLÉMICA
El rapero acaba de cancelar su concierto en Marsella por la presión de las instituciones francesas, que lo tachan de "persona non grata". Este bloqueo a Kanye lanza una pregunta inevitable: ¿correrá la misma suerte su concierto en España
La gira europea de Ye (Kanye West) se está convirtiendo en una carrera de obstáculos que el rapero no está logrando saltar. Lo que parecía un regreso triunfal a los escenarios internacionales tras sus constantes polémicas se ha transformado en un bloqueo institucional en cadena. Tras los problemas en Reino Unido, ahora es Francia la que le cierra las puertas tras las presiones políticas, dejando una incógnita que ya quema en redes sociales: ¿Qué va a pasar con su concierto en nuestro país?
El show programado para el 11 de junio en el Orange Vélodrome de Marsella ha sido pospuesto "hasta nuevo aviso". Aunque el rapero ha publicado en X que la decisión llega tras una "profunda reflexión", la realidad es que el entorno político francés le había declarado la guerra. El alcalde de la ciudad, Benoît Payan, fue tajante al asegurar que no permitiría que Marsella se convirtiese en un escaparate para alguien que promueve el odio y el nazismo. Esta cancelación llega solo unas semanas después de que el Reino Unido le denegara directamente el permiso de entrada al país, obligándole a caerse del cartel del Wireless Festival de Londres.
El historial de Ye pesa ya más que su música en las oficinas de inmigración y los ayuntamientos europeos. Desde sus comentarios antisemitas hasta la venta de merchandising con simbología nazi, ni siquiera su reciente disculpa pública en el Wall Street Journal —donde atribuyó su conducta a un trastorno bipolar no tratado y a una lesión cerebral— parece haber calmado las aguas en el Viejo Continente. Aunque este año ha conseguido actuar en México y Estados Unidos, el "cordón sanitario" que le están aplicando las potencias europeas es cada vez más estrecho.
Con este panorama, todas las miradas se centran ahora en la fecha española. La presión social y política que ha tumbado sus citas en Marsella y Londres crea un precedente peligrosísimo para los promotores locales. Si los países vecinos están bloqueando su entrada por motivos de seguridad y discurso de odio, la celebración de su directo en España queda en el aire. Por ahora no hay cancelación oficial, pero el silencio de la organización y el efecto dominó en Europa sugieren que el futuro de Ye en nuestros escenarios es, ahora mismo, un auténtico misterio.