BASTANTE TURBIO

El método de selección de mujeres para La Casita de Bad Bunny indigna a las redes

La Casita se ha convertido en uno de los elementos más comentados de la gira Debí Tirar Más Fotos World Tour de Bad Bunny. Lo que inicialmente parecía una original extensión del espectáculo se ha transformado en el centro de una creciente controversia. El motivo no es la presencia de famosos ni el carácter exclusivo del espacio, sino las preguntas que han surgido sobre cómo se selecciona a las personas que acceden a él y qué imagen proyecta esa elección.

Bad Bunny en la Super BowlEFE

La Casita ocupa un lugar privilegiado dentro de los conciertos de Bad Bunny. Situada sobre el propio escenario, recrea una vivienda inspirada en la arquitectura popular puertorriqueña y funciona como una especie de zona VIP integrada en el espectáculo. Allí se reúnen celebridades, influencers, deportistas y otros invitados mientras el artista canta y baila a pocos metros de ellos.

Durante las fechas celebradas en Barcelona y Madrid han pasado por este espacio rostros tan conocidos como Penélope Cruz, Lamine Yamal, Úrsula Corberó, Ibai Llanos, Marc Giró, Ester Expósito o Marta Ortega. Sin embargo, la discusión en redes sociales no gira tanto alrededor de las celebridades como de las personas anónimas que también acceden a esta zona exclusiva.

En los últimos días se han multiplicado los vídeos publicados por asistentes que explican cómo fueron seleccionadas para entrar en La Casita. Según estos testimonios, miembros del equipo del artista recorren determinadas zonas del recinto observando al público antes de elegir a quienes posteriormente subirán al escenario.

Es precisamente ese proceso el que ha generado la polémica. Numerosos usuarios han señalado que las personas escogidas responden con frecuencia a perfiles muy similares: mujeres jóvenes, con una estética determinada y ajustadas a unos cánones de belleza concretos. Las imágenes compartidas en redes han alimentado la percepción de que existe un patrón reconocible en las elecciones.

La controversia ha adquirido una dimensión mayor porque la selección se produce en un contexto especialmente visible. Cada noche, decenas de miles de personas observan quién ocupa ese espacio privilegiado junto al artista, convirtiendo esas decisiones en parte del propio espectáculo.

Por ahora no existe una explicación oficial detallada sobre los criterios utilizados para acceder a La Casita. Mientras tanto, el debate continúa creciendo concierto tras concierto. Lo que comenzó como uno de los grandes atractivos visuales de la gira se ha convertido también en uno de los aspectos más discutidos de un espectáculo que sigue generando conversación mucho más allá de la música.

Flooxer Now» Música