¿COINCIDENCIA?
La presentación del nuevo sencillo de La Oreja de Van Gogh, con Amaia Montero de nuevo al frente, ha reactivado el interés mediático en torno a la banda donostiarra. Sin embargo, el estreno de Todos estamos bailando la misma canción no solo ha marcado un hito simbólico en su trayectoria, sino que también ha generado un debate sobre un posible parecido musical con un clásico de Maná.
La Oreja de Van Gogh eligió el Palacio Miramar de San Sebastián para dar la bienvenida a 2026 y presentar en directo su nuevo single. El escenario y la fecha no fueron casuales: se trataba de la primera actuación relevante del grupo tras confirmarse el regreso de Amaia Montero como vocalista, un movimiento que había alimentado rumores durante meses y que la propia discográfica calificó como el inicio de una etapa "decisiva e histórica".
Desde el punto de vista musical, Todos estamos bailando la misma canción recupera elementos reconocibles del sonido que marcó los mayores éxitos de la banda en los años dos mil. Precisamente esa familiaridad es la que ha situado el foco en el estribillo del tema, donde algunos oyentes han señalado similitudes con Rayando el sol, una de las canciones más emblemáticas de Maná. El debate se centra en la progresión armónica y en la cadencia melódica del coro, que recuerdan a estructuras ampliamente utilizadas en el pop rock latino.
En el ámbito musical, las coincidencias entre canciones no son infrecuentes y no siempre implican un plagio. Los expertos suelen diferenciar entre inspiración, uso de fórmulas comunes y copia sustancial, un criterio que, de llegar el caso, solo podría determinarse mediante un análisis técnico detallado. Por el momento, ni la banda ni su entorno han realizado declaraciones al respecto, y tampoco consta ninguna acción legal relacionada con el lanzamiento.
Más allá de esta polémica, la actuación en San Sebastián también ha servido para escenificar un cambio de ciclo para La Oreja de Van Gogh tras la salida de Leire Martínez. La puesta en escena y el simbolismo de la letra apuntan a una narrativa de reencuentro y continuidad, con la intención de conectar pasado y presente en una industria marcada por la revisión constante de los sonidos conocidos.
Mientras el debate sobre el supuesto parecido sigue abierto, el grupo mantiene su hoja de ruta intacta. Con una gira prevista por distintas ciudades españolas a lo largo del año, el regreso de Amaia Montero se consolida como uno de los acontecimientos musicales más observados del inicio de 2026, tanto por su dimensión artística como por las preguntas que ha despertado en torno a su nuevo material.