ALGORIT-NO
Las anti-redes sociales: el fenómeno que no para de crecer entre los más jóvenes
La experiencia online de los últimos años ha cambiado a velocidades alarmantes. Es debido a esto que las nuevas generaciones buscan nuevos puntos de reunión alejados de las dinámicas más tóxicas.
Las redes sociales de hace ya un par de décadas eran muy diferentes a las que tenemos hoy en día. Otrora era fácil toparse con sitios webs extraños que aún estaban definiendo qué significaba eso de conectar en internet. Conectar era, eso sí, la palabra clave, dado que las redes sociales iban dirigidas a que pudieses enterarte de la vida de tus amigos de forma digital cuando estabais separados. Plataformas como el MySpace original o el MSN dan buena cuenta de ello en historias ya muy nostálgicas para los millennials que crecieron con ellas. Sin embargo, algo se perdió por el camino. El algoritmo dio un paso al frente para engancharte no a la vida de la gente que te importa, sino al contenido de creadores que se ganan la vida con ello. De conectar a modelo de negocio. Algo se rompió.
Pero, como si de movimientos literarios se tratase, el péndulo toma el camino de vuelta y las nuevas generaciones exigen que estos sistemas se detengan. Es por eso que las anti-redes sociales que luchan contra los algoritmos están cada vez más de moda, especialmente entre los más jóvenes. Buscan conectar de verdad, recuperar la parte "social" y escapar de la parte de "red". Ser humanos en vez de ser contenido. Y parar de hacer scroll infinito ante la pantalla perdiendo el norte de lo que estamos viendo. Alternativas como Perfectly Imperfect o Retro trabajan en esta línea, generando espacios que vuelvan a sentirse como pasar un rato real junto a tus amigos.
El auge de la inteligencia artificial generativa tampoco ha ayudado al estado actual de las redes sociales. Las apps están diseñadas como juegos de casino y eso ha provocado que muchos zoomers estén abandonando estas aplicaciones. Los que no lo están considerando. Escapar del algoritmo es muy difícil y algunos lo asemejan a otras adicciones como el tabaco. Aquello tuvo una legislación que se asemeja a la que se está empezando a aplicar a las redes sociales. ¿Se producirá un cambio total de paradigma? Podemos estar viviendo los primeros pasos.