GAME OLD MAN
Que una videoconsola sea retro no significa que pare por completo su producción. Depende, eso sí, de que un dedicado grupo de fans se arme de valor para crear nuevos juegos que aprovechen al máximo tu vieja consola.
Una de las cosas que más nos conectan con nuestra infancia son los juguetes que nos acompañaron durante horas y horas sin parar. Pero, desde finales del siglo XX, no se trata solo de figuras de indios y vaqueros, sino también de consolas de sobremesa y consolas portátiles que nos reunían en el salón o nos acompañaban en largos viajes de carretera. Hoy en día han tomado formas distintas, con dispositivos que son básicamente ordenadores y smartphones que están a nuestro lado las 24 horas del día. En el baúl quedan olvidadas esas consolas que tantas alegrías nos dieron… pero eso no significa que no puedan tener una nueva vida.
Estamos en un momento tecnológico nostálgico en el que muchas personas buscan recuperar los gadgets de otrora. El iPod, por ejemplo, es muy codiciado. Los walkman también tuvieron un pequeño renacer gracias a ciertas películas de cierto grupo de superhéroes. ¿Y la Game Boy? Su comunidad no solo sigue activa, sino que en pleno 2026 es capaz de sacar al mercado una nueva hornada de videojuegos que no solo exprimen el dispositivo como nunca antes, sino que permiten utilizar nuevas formas de diseño con un aspecto ya archiconocido.
En muchos casos se trata de equipos de desarrollo de una sola persona que se ha esforzado por estudiar el hardware original y llevarlo al límite. Dado que ya no se producen nuevos cartuchos, el método de distribución es primero digital, pero con la posibilidad de introducir esa ROM en un cartucho flash que funciona tal cual en una videoconsola original o sus equivalentes no oficiales. El resultado es que se puede recuperar una experiencia ya casi olvidada en la que un dispositivo tenía una sola tarea y la hacía mejor que nada en el mundo, dándote la oportunidad de revivir viejos momentos y de pasar las horas alejado de todo el ruido de nuestro mundo. Nada mal para unas consolas de más de 30 años.