Flooxer Now » Noticias

HYGGE, LA FÓRMULA SECRETA DE LA FELICIDAD HECHA EN DINAMARCA

Ya puedes lograr la felicidad absoluta (solo necesitas unos calcetines cuquis)

Cambiar la rapidez por la lentitud, lo complejo por lo sencillo, lo rústico por lo nuevo, lo formal por lo cómodo… Estas son sólo algunas de las claves del 'Hygge', la receta danesa de la felicidad que, gracias al libro de Meik Wiking, 'La felicidad de las pequeñas cosas', se ha convertido casi en una biblia en medio mundo ¿Cuánto hay de verdad y de mentira en todo esto?

Hygge: la fórmula secreta de la felicidad viene de Dinamarca Agencias

Cuando buscas 'Hygge' en Google, te topas con un montón de fotos de pies cubiertos por calcetines cuquis, al lado, un libro, al otro lado, una infusión, un café o una taza de chocolate, y enfrente, una chimenea.

Según esta búsqueda, todos podemos ser Hygge ya que todos tenemos pies, calcetines cuquis, libros, infusiones, chocolate y café, pero dudo que ocurra lo mismo con la chimenea.

Como mucho, puedes ponerte un gif de una chimenea en el monitor de tu pc hasta que seas consciente de que lo que estás haciendo es una soberana estupidez. Aunque por supuesto, aquí está todo previsto, siempre puedes sustituir el fuego de la chimenea por el de unas velas.

Desde 2012, la ONU hace un informe para determinar cuál es el país más feliz del mundo, así de contundente a la par que abstracto. Es decir, la ONU se permite el lujo de decirnos al resto de los mortales quiénes son los habitantes más felices del planeta.

El informe combina seis variables: el producto interior bruto, las ayudas sociales, la esperanza de vida, la libertad, la generosidad y la falta de corrupción. El 20 de marzo, Día Internacional de la Felicidad, es cuando la Asamblea General de la ONU hace público un ranking dominado casi siempre por Dinamarca, cuna de la filosofía Hygge.

Este año ha habido una novedad, y es que los noruegos le han arrebatado el primer puesto a los daneses.

España ha quedado en el puesto número 34.

Fans de Dinamarca | Agencias

Hygge (pronunciado 'juga'), o algo por el estilo, es un término autóctono de origen noruego de difícil traducción al castellano. Es un vocablo de sobra conocido por los escandinavos y que está relacionado con palabras como: tranquilidad, intimidad, seguridad, comodidad, amistad, etc.

Algo que corrobora Meik Wiking, el Paulo Coelho danés, y director del Instituto de la Búsqueda de la Felicidad de Copenhague, en su libro, 'Hygge, la felicidad en las pequeñas cosas', la biblia 'Hygge'. Y al igual que en la Biblia, en el libro de Wiking también hay mandamientos, ahí van unos cuantos.

Calcetines | Agencias

Ponte cómodo, no puedes ni debes llevar algo demasiado ajustado, mejor algo grueso, suave y confortable como esos calcetines de lana que llevas puestos, busca tu uniforme ideal para estar por casa, ¿ya estás lo suficientemente 'cozy'?, perfecto.

La iluminación, como decía antes, siempre hay que tener una chimenea cerca o unas velas a mano, sin eso no hay 'Hygge' que valga. Invierte mucho en tu hogar, customiza tu casa hasta que sea una casa 'hyggeline', recuerda, tu casa es tu templo: sofás, mantas, nórdicos, alfombras, y muchos muebles de madera, perfectos por si se acaba la leña de la chimenea y fuera hace demasiado frío como para salir a por más.

Disfruta de tu apartamento 'Hygge', quédate bajo el nórdico el domingo entero, acurrúcate bajo la manta del sofá, ponte tu peli o tu serie favorita, todas las veces que sea necesario, y si es acompañado/a, mucho mejor, tu pareja, tu familia, tus amigos, indispensables para crear tus momentos 'Hygge.'

Da igual si fuera hay una tormenta de nieve que os ha incomunicado, recuerda, 'no hay mal tiempo sino mala ropa.' Y el chocolate, fundamental, una taza caliente de chocolate es la guinda al pastel 'Hygge', recuerda que el chocolate estimula la producción de endorfinas, así cualquiera. Pues bien, lo conseguiste, ya tienes tu rinconcito' hyggerkrog.'

Todo es muy Instagram y muy catálogo de Ikea ¿No? Además, el 'Hygge' viene de Escandinavia, y aquí en España apenas tenemos tres o cuatro meses de un frío que está a años luz del frío escandinavo, eso quiere decir que el resto del año ya no podemos ser 'Hygge', es decir, ya no podemos ser felices.

No hablemos de países latinos, en los que el 'Hygge' es tan raro como un montón de palmeras en pleno centro de Copenhague. Pero como toda moda o tendencia, puede que dentro de poco Dinamarca deje de ser el país más feliz del mundo gracias -o por culpa- del 'Lagom', el 'Hygge' sueco, pero eso ya es otro artículo.

Más sobre este tema:

Vídeos

El aterrador momento en que un estudiante de piloto abre la puerta de un avión en el aire