NO AL BULLYING
Una iniciativa educativa nacida en un aula de Primaria en Cádiz ha logrado una notable repercusión en redes sociales. Alumnos del CEIP San Francisco, en Arcos de la Frontera, han adaptado la canción La Perla de Rosalía para transformarla en un alegato contra el bullying, utilizando la música como herramienta de concienciación.
La música se ha convertido en el punto de partida de un proyecto escolar que ha traspasado los muros del aula. Los alumnos de 5º de Primaria del CEIP San Francisco de Arcos de la Frontera han reinterpretado La Perla, uno de los temas más populares del último disco de Rosalía, con un objetivo claro: denunciar el acoso escolar y reforzar la importancia del respeto entre iguales.
La Perla forma parte de LUX, el álbum que la artista catalana lanzó en noviembre y que se situó como el segundo más vendido de 2025. En su versión original, la canción aborda la toxicidad en las relaciones desde un tono irónico y desenfadado. Esa base ha servido a los estudiantes para construir una letra alternativa centrada en una problemática muy presente en el entorno escolar.
Guiados por su profesora, los alumnos adaptaron los versos para señalar actitudes vinculadas al bullying y sus consecuencias emocionales. En una de las estrofas creadas por el grupo se escucha: "¿Burlarse de los compañeros? / Tú no sabes lo que es la amistad / Te crees el centro del mundo / Y ya después los demás dan igual". El mensaje se refuerza en el estribillo, reformulado como una llamada de atención directa: "La decepción local / Qué solito te vas a quedar / Ya no merece la pena / Brindarte más otra oportunidad".
El vídeo, en el que los estudiantes interpretan la canción de forma coral, se ha difundido ampliamente en plataformas sociales. Según se ha señalado, los propios alumnos subrayan que lo más importante es que el significado del tema llegue a otros niños y niñas, especialmente a quienes puedan sentirse solos o señalados.
La propuesta ha sido valorada como un ejemplo de cómo integrar contenidos culturales actuales en el aula para abordar cuestiones sociales relevantes. El uso de un éxito reconocible ha facilitado que el mensaje conecte con un público amplio, más allá del ámbito educativo.
Más allá de la viralidad, la iniciativa pone el foco en la prevención del acoso escolar desde edades tempranas y en la necesidad de generar espacios donde los menores puedan expresar, a través de lenguajes cercanos, valores como la empatía, el respeto y la convivencia. En este caso, la música ha servido como altavoz para una reivindicación clara: nadie debería sentirse aislado dentro de su propio entorno escolar.