Le encanta la fotografía y siempre ha soñado con ser modelo. Pero cuando tuvo que entrar en el proceso de quimioterapia, comenzó a perder el cabello de forma progresiva. Las cosas cambiaron mucho para ella. Andrea se miraba al espejo y ya no sentía seguridad en sí misma.
Sin embargo, los sueños siempre pueden convertirse en realidad. Tal es así, que un día su madre, Andriana Salazar, compartió la historia de Andrea y se puso en contacto con agencias de modelos y con algunos fotógrafos.
La gran sorpresa fue que uno de los fotógrafos respondió. Su nombre es Gerardo Garmendia, un hombre que sin dudarlo decidió ayudar a esta chica a redescubrir su belleza.
"No sólo se trata de una belleza exterior, también de una parte interior. Eso es lo que realmente me inspiró en la sesión de fotos sin la peluca", aseguraba Andrea.