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Le roban la pala de pádel debajo del coche y empapela el barrio con unos carteles surrealistas

Una estudiante ha convertido el hurto de su pala en una trilogía de carteles cada vez más desesperados. Una vecina los ha ido fotografiando y el hilo se ha hecho viral.

El cartel viral por el robo de una pala instagram.com/postureoespanol/

Lo que empezó como un hurto menor (una pala de pádel dejada cinco minutos debajo de un coche blanco) ha acabado convertido en una gran historia. Una vecina se ha encargado de documentar cada mensaje nuevo que publicaba la dueña de la pala.

El primer cartel va directo y ordenado, casi burocrático. Se dirige a "la persona que robó mi pala debajo del coche blanco" y enumera sus quejas por puntos: que el gesto es feísimo, que fue rapidísimo y que le está obligando a imprimir carteles, algo que ya considera "humillación suficiente para todos".

El segundo cartel es donde la cosa se pone personal. Arranca con una confesión que cualquier universitario va a reconocer al instante: "Yo creía que lo peor del año era el TFG. Pero al parecer no". A partir de ahí, el relato del crimen en verso libre: dejó la pala debajo del coche, pasaron cinco minutos ("solo 5", insiste) y desapareció. Cierra pidiendo que se la devuelvan porque, textualmente, ya ha sufrido bastante este año.

Reclamación hurto pala de pádel | Instagram/postureoespanol

Por último, bajo un "SE BUSCA" de manual, avisa de que no, no es un gato perdido: es peor. Es su pala, "secuestrada" debajo del coche mientras él tenía fe en la humanidad. Cuánta fe exactamente varía según el cartel (aquí habla de diez minutos, antes eran cinco), pero el desenlace es el mismo. "La fe ya no está". La pala, dice, todavía puede volver.

Última reclamación de la pala de pádel | Instagram/postureoespanol

Nada de tono formal, nada de ofrecer una recompensa, ni siquiera un teléfono visible (quizás bajo la parte subrayada). Solo un tipo negociando con su ladrón como quien negocia con un ex: primero la indignación, luego la autocompasión, al final la súplica dignificada con humor.

La historia se queda ahí desconocemos si la pala ha vuelto. El cuarto cartel, en todo caso, tiene el listón muy alto.