POR AHÍ NO PASAN
La nueva temporada de Fortnite llega marcada por una protesta poco habitual: algunos de los principales creadores han decidido plantarse ante el aumento de precios de la moneda del juego. La iniciativa, que invita a no comprar contenido, busca presionar a Epic Games para que revise su decisión.
El anuncio de una subida en el precio de los paVos, la moneda virtual de Fortnite, ha provocado una reacción coordinada entre parte de la comunidad. Varios creadores de contenido han decidido mostrar su rechazo con una medida concreta: reducir su implicación económica en el juego y animar a sus seguidores a hacer lo mismo.
Entre las voces más visibles se encuentra TheGrefg, que ha fijado su postura en X tras varios días sin pronunciarse. El streamer ha respaldado la idea de que la forma más efectiva de protestar pasa por no realizar compras dentro del juego una vez se apliquen los nuevos precios.
"No me he pronunciado hasta el momento, pero estoy de acuerdo", escribió en respuesta a otro creador, defendiendo que, aunque el uso de códigos de apoyo beneficia a los streamers, en esta ocasión la prioridad es enviar un mensaje claro. Según explicó, probará la nueva temporada, pero no adquirirá el pase de batalla, algo que asegura que nunca había hecho antes.
El origen del malestar está en la justificación ofrecida por Epic Games, que atribuye el incremento de precios a un aumento en los costes de mantenimiento del juego. Sin embargo, parte de la comunidad considera contradictorio que, de forma paralela, se amplíen los incentivos económicos para los creadores mediante los códigos de apoyo.
La propuesta de boicot se articula en torno a una idea sencilla: si los ingresos descienden tras la implementación de los nuevos precios, la compañía podría verse obligada a reconsiderar la medida. No obstante, algunos de los propios impulsores de la protesta se muestran escépticos sobre su eficacia real.
La respuesta de los jugadores será clave en los próximos días. Fortnite, que mantiene una de las bases de usuarios más amplias del sector, ha demostrado en otras ocasiones su capacidad para absorber polémicas sin que su popularidad se resienta de forma significativa. Esta vez, sin embargo, el foco está en el comportamiento económico de la comunidad y en su disposición a respaldar una protesta impulsada desde dentro.