En aquel momento, los fans podían pedir un "The Charli" en los establecimientos de Estados Unidos. Era, básicamente, la mezcla favorita de la tiktoker: un café "ultra suave" elaborado con una mezcla especial de tueste oscuro reposada durante 12 horas en agua fría, con leche entera (o cualquier alternativa al gusto) y "tres bombas de remolino de caramelo", según detallaba la web de la cadena.
Aquella acción no se quedó solo en la bebida. Durante todo el mes de septiembre de 2020, Charli se hizo cargo de las redes sociales de Dunkin', donde publicó contenido exclusivo. También se lanzó un filtro, varias pegatinas y un challenge con una canción original inspirada en "The Charli".
La marca incluso aprovechó el Día Nacional de la Danza (19 de septiembre) para organizar un concurso especial. Cinco fans fueron seleccionados para pasar tiempo virtual con Charli y recibir consejos sobre cómo triunfar en TikTok. Para participar, los seguidores tenían que recrear "un momento icónico de Charli X Dunkin'" en Instagram utilizando el hashtag #CharliXDunkinContest.
Por aquel entonces, Charli ya contaba que llevaba bebiendo café desde pequeña: lo necesitaba para aguantar las mañanas de colegio. De hecho, confesó que lo pasó fatal cuando tuvo que dejarlo temporalmente durante las visitas al médico para tratarle un problema respiratorio derivado de una fractura en la nariz.
En resumen, "The Charli" fue una de esas campañas que marcaron un momento muy concreto del fenómeno TikTok: una mezcla de fandom, marketing y cultura viral que hoy queda como una anécdota icónica de los primeros años de su fama.