MUCHO HATE
Willyrex ha vuelto a pronunciarse públicamente sobre la polémica generada tras tatuarse el brazo completo bajo sedación. En un directo reciente, el youtuber ha explicado los motivos de su decisión y ha respondido a las críticas recibidas, aclarando que el uso de anestesia no tuvo que ver con evitar el dolor, sino con una cuestión de tiempo y logística.
Guillermo Díaz, conocido como Willyrex, es una de las figuras más veteranas y populares del ecosistema de creadores de contenido en España. En los últimos días, Willy ha generado un intenso revuelo en redes al compartir el tatuaje que se ha hecho en el brazo, con anestesia incluida. Esta decisión de con anestesia hizo que muchos usuarios cuestionaran la validez del tatuaje al no haberse realizado "con sufrimiento", una idea muy extendida en el imaginario asociado a este tipo de procesos.
Durante una de sus últimos directos, el propio Willyrex abordó el asunto de forma directa y reconoció que el volumen de críticas había aumentado tras conocerse más detalles del procedimiento. "Me ha caído hate diciendo que no había sufrido, que no vale de nada hacerse un tatuaje si no sufres", afirmó ante su audiencia. El creador explicó que entiende parte de esas reacciones, especialmente porque muchas personas no están familiarizadas con este tipo de intervenciones.
Sin embargo, el youtuber quiso subrayar que su decisión no estuvo motivada por el miedo al dolor. "Puedo estar de acuerdo o no con ellos, entiendo que nunca se han hecho tatuajes de esta manera, pero no lo he hecho por sufrir o no sufrir", señaló. Según su relato, el factor determinante fue el tiempo necesario para completar un tatuaje de grandes dimensiones.
Willyrex detalló que el proceso tradicional habría implicado decenas de horas repartidas en múltiples sesiones, con el desgaste físico y mental que ello conlleva. Frente a esa alternativa, optó por concentrar todo el trabajo en una sola intervención. "Lo he hecho por comprar tiempo. He pagado mucho dinero por ahorrarme tiempo. He comprado tiempo", explicó de manera literal.
Para ilustrar su postura, recurrió a una comparación sencilla: "Es como ir andando a un sitio o ir a un taxi, compras tiempo y comodidad". En ese sentido, insistió en que la sedación le permitió evitar "estar cuarenta horas tatuándome y sufriendo durante días" y resolver el proceso de una sola vez. "He comprado tiempo. Es tan sencillo como eso", concluyó.
El debate en torno a su tatuaje sigue activo en redes sociales, donde se mezclan opiniones sobre la autenticidad, la ética y el privilegio económico asociado a este tipo de procedimientos. Mientras tanto, Willyrex mantiene su postura y defiende su elección como una decisión personal vinculada a la gestión de su tiempo, más que a una cuestión de resistencia al dolor.