TENÍA TANTO QUE DARTE

Entrevista a Nena Daconte: "La misma maqueta que las discográficas rechazaban en 2003 fue la que le gustó a Universal en 2006"

Entrevisto a Nena Daconte en el centro de Madrid para hablar de los 20 años de su primer disco y de la versión rodeada de amigos que ha lanzado de Tenía Tanto que darte. María Meneses nos cuenta todo sobre sus éxitos escondidos, como se hizo un hueco en la música tras OT, sus problemas con las sustancias, rumores falsos que desmintió en su autobiografía y muchos temas interesantes más.

Cuando en 2006 irrumpió en la escena musical con el álbum He perdido los zapatos, Nena Daconte inauguró una forma nueva de narrar la emoción desde la fragilidad, el vértigo y la belleza melódica. Aquel debut dejó para siempre una huella generacional y llevó a María Meneses a convertirse en una de las compositoras más personales y reconocibles del pop en español.

Hoy, casi 20 años después, ese viaje se abre de nuevo; Nena Daconte primero con la versión que salió de Idiota y después con un Tenía tanto que darte repleto de colaboradores estelares como Dani Fernández, Rozalén, Natalia Lacunza, David Otero, Paula Mattheus y Álex Ubago, entre otros.

Nena Daconte abre una nueva e importante etapa en su trayectoria: 20 Años buscando los zapatos, un disco llamado a convertirse en uno de los lanzamientos más relevantes de 2026: un proyecto donde María reinterpreta radicalmente el catálogo de Nena Daconte, revisitando sus himnos desde la experiencia, las cicatrices y una libertad creativa absoluta.

Recientemente pude charlar con ella en las oficinas de Hook Management en Madrid, una conversación reposada en la que hablamos de Tenía tanto que darte pero también de las joyas escondidas que hay en su discografía como Sueño junto a Ivan Ferreiro. Casi 20 minutos en los que María nos cuenta como surgió su primer disco tres años después de salir de OT, sus problemas con las adicciones o la falta de mujeres en los festivales entre otros temas importantes e interesantes.

Eres, en mi opinión, una de las personas más verdaderas, honestas y sinceras de la música, con la que podría quedarse uno horas hablando. Has tenido una carrera larguísima llena de altos y bajos y, además, hablas de ello con verdad y sin esconderte. ¿Por qué eres tan verdadera?

María: Yo no sé si estoy del todo contenta con esa faceta mía tan honesta, por decirlo de alguna manera. No sé de dónde viene tampoco. Yo siempre he sido muy charlatana, muy "bocachanclas", y ahora resulta que me han puesto un micrófono y sigo siendo como he sido toda la vida. Entonces me falta un poquito de pudor, pero en algunos temas sí que no me importa haberme mojado, o no me importa seguir mojándome, porque yo creo que eso ayuda. No sentirse solo y pensar que lo que te está pasando le puede estar pasando a más gente ayuda. Y la música, en el fondo, era un poco eso, ¿no? Yo, cuando era chica y escuchaba a Los Secretos —las canciones estas de Enrique Urquijo o Antonio Vega—, a mí me ayudaban de alguna manera a pasar como trances, y a pasar por soledades y tal. Y ahora, aparte de la música, pues tenemos también la conversación esta que se ha puesto tan de moda.

Lo mejor de estas entrevistas para alguien como yo —que antes que periodista, es un friki de la música— es poder conocer a artistas tan geniales como tú, pero también poder sumergirte en sus discografías y sacar joyas que no conocías. Me quiero detener un poco en el disco Escafandra y Sueño con Iván Ferreiro, que es todo un regalo.

María: ¡Jo, muchas gracias! Pues mira, Escafandra era como mi disco más conceptual en el sentido de que, de pronto, tenía algo así personal entre manos y me salió un disco entero para explicar todo eso. Era el hecho de haberse enamorado de una persona equivocada, ¿no? Y entonces todo el disco va hablando de esta historia o de este tipo de emociones y sentimientos que iban surgiendo. Por ejemplo, la de Maldita inocencia me gustó mucho componerla. Ya casi no la canto porque ya he pasado esa etapa, pero es una canción que me puso en alerta de que me estaba convirtiendo en una persona en la que no quería convertirme. Entonces era ese momento de decir: «No, me estoy yendo por un camino que no es el que yo quiero». Compuse esa canción para explicar que estaba yéndome por ahí, y entonces ahora ya no la canto porque no estoy ahí, pero me alegro de haber pasado por esa circunstancia, de haber sido consciente.

Y Sueño es, en ese mismo proceso, cuando de pronto te enamoras de una persona que no te corresponde, una persona equivocada, y eres consciente ya de todo eso. Dices: «Bueno, pues voy a escribir lo que podría ser pero que no es», utilizando un montón de metáforas y un montón de imágenes, sobre todo de ideas de la naturaleza un poco así absurdas, pero que a mí me tienen todo el sentido. Y que haya colaborado Iván Ferreiro ahí sin haber escuchado la canción... Yo decía: «Joder, qué fe tiene este hombre, qué buen rollo es, qué buen tío, aparte de lo artista que es». De repente dices: «Joder, qué tío, que se ha lanzado a la piscina». Yo pensaba en mi cabeza que casi esta canción sonaba como a un musical, y decía: "¿Ahora cómo va a cantar Iván Ferreiro este musical?". Creo que entregó tanto que yo, sin él, no me gusta la canción. Que te pase eso es raro, ¿eh?, porque muchas veces es como "está bien, me gusta, no sé qué", pero es que aquí falta él.

Tú tienes muchos vídeos en redes sociales hablando de, pues eso, El Aleph, En qué estrella estará o Tenía tanto que darte, pero repasando tu carrera está trufada de joyas infravaloradas. ¿Sientes que dos, tres o cuatro de tus canciones han eclipsado al resto?

María: A mí es algo que no me preocupa porque no puedo controlarlo. Sí que es verdad que cuando alguien me dice que soy una One-Hit Wonder, yo por dentro pienso: «Tú di lo que quieras, pero bueno...».

Yo creo que Three-Hit Wonder o Four-Hit Wonder.

María: Por ejemplo, podría ser, ¿no? Pero yo a veces pienso que para mí todas las canciones que hago son iguales. O sea, yo no veo que haya una que sea mejor que otra. Para mí es lo que me está pasando en ese momento, cómo lo estoy explicando, y ya con eso para mí es válido. A veces sí que me tengo que decir a mí misma que no pasa nada, que no le gustamos a todo el mundo y que, por el hecho de no gustar a todo el mundo, no significa que lo que hagamos no tenga un gran valor artístico. Hay tantos factores de por medio que, de pronto, bueno... Da igual. Yo, con poder seguir trabajando, poder seguir haciendo canciones y poder seguir mi caminillo en la música, ya está. Hombre, cuanto más éxito, siempre lo digo, pues más puertas abiertas y más fácil es para todo el equipo que trabaja contigo trabajar más a gusto y más fácil. Pero ya está.

Cuando hacen una lista de quiénes han sido los "triunfitos" que más éxito han tenido, en el top 3 o top 5, junto con Bisbal, Aitana, Lola Índigo y alguno más, estás tú. Porque es evidente que has tenido una carrera que muchos compañeros de edición hubieran soñado. ¿Cómo viviste toda aquella locura?

María: Fue mucha. Te diría que cuando estuve en Barcelona tardamos tres años desde Operación Triunfo hasta que conseguí sacar el primer disco, pero las canciones ya estaban prácticamente todas. La maqueta ya la habíamos grabado. Los mismos arreglos y la misma maqueta que las discográficas rechazaban en 2004 —bueno, finales de 2003 y principios de 2004— fue la que le gustó a Universal en 2006. Y entonces era lo mismo. Ahí ya era como empezar a entender que a veces las cosas suceden por factores que no dependen de ti. No sé, esos tres años estuve componiendo, estuve escribiendo, estuve paseando mucho... O sea, no hacía nada en el fondo. Estaba como armándome de paciencia porque había algo que me decía que eso iba a ocurrir. Solamente había que seguir trabajando y no perder la fe, en el fondo.

Tengo una sección en redes sociales que se llama Historia de un hit, en la que le pregunto a los artistas cómo surgió su canción más famosa y nos curramos un vídeo bonito. Tenía que preguntarte cómo surgió la canción Tenía tanto que darte y si podías desmentir los rumores en torno a ella.

María: Pues Tenía tanto que darte la compuse en Viella. Tardé muy poquito. Estaba allí yo sola con la guitarra. Habíamos hecho toda la gira del primer disco, que fue como inmensa; tuvimos como 150 conciertos en un año y muchísima promoción. O sea, como nueve meses a diario de promoción. Había días que teníamos, no sé, nueve entrevistas. Era como una locura. Claro, yo salí de todo eso un poco cansada. Me acuerdo que cogía la guitarra y componía mucho muy desde el subconsciente, o sea, no sabía ni lo que quería decir ni cómo quería decirlo, pero me salió esta canción.

También es verdad que estaba viviendo a nivel personal... Yo siempre compongo sobre cosas que siento, que me pasan, y casi siempre está relacionado con el amor, con el paso del tiempo, con la soledad, con esa especie de búsqueda de encontrar a esa persona que te acompañe. Porque ir solo está bien, pero ir acompañado para mí es mejor, porque siempre le puedes comentar las cosas buenas y las cosas malas. Y en esa situación salió esta canción.

Luego pues pasó todo eso, pero es verdad que antes no se explicaban las cosas. Ahora estamos todo el día hablando, que si pódcast para aquí, que si tal, no sé qué, y de pronto como que ya todo el mundo sabe todo. Pero nunca me paraba a decir: «No, esto no va de esto». Porque también es verdad que yo, cuando escuchaba música de otra gente, nunca te paras a pensar realmente lo que esa persona quería decir con esa canción. Era como: "No, a mí esa canción me significa esto". Entonces, había mucha gente que me decía que esa canción les ayudaba a pasar por un duelo de haber perdido a una persona, un niño con cáncer, por ejemplo. Eso me lo dijo un montón de gente. ¿Y cómo les voy a decir yo: «No, es que esa canción es para esto»? No, esa canción es para ti, conviértela en tu mantra o en lo que tú quieras.

Está genial que de repente una persona diga: "Esta canción me ha ayudado porque me hace recordar todo lo que tenía que dar a mi padre, a mi abuelo o a mi hijo que ya no está". Pero otra cosa es que la gente esparza un rumor falso; me parece feo y me parece genial que pudieras aclararlo en tu libro.

María: Sí, a ver, el libro fue una experiencia también como una catarsis. Tenía que pasar por ahí porque necesitaba poner un poco de orden en el pasado para poder ir hacia adelante y también aclarar un poco las ideas y tal. Por ejemplo, este disco del 20 aniversario, que es 20 años de Buscando los zapatos, es un poco lo mismo. Para yo poder seguir adelante en la música, tenía que cerrar esta etapa o empezar una etapa. Este disco es un punto de inflexión. Es el disco en el que yo he empezado a hablar de los arreglos, en el que he empezado a meter ahí un poco lo que me gusta a mí, mi personalidad en la música, y me he atrevido a opinar ante gente que sabe mucho más de música que yo. Eso a veces es un poco difícil, por lo menos en mi caso, porque yo no sé hablar de cosas que no sé. No sé cómo se llama este acorde ni esta nota; yo te lo pongo, pero claro, ese tipo de cosas me dan una inseguridad que ya no tengo. Por eso este disco para mí era tan importante hacerlo y sacarlo. Ahora ya puedo mirar hacia el futuro.

Hay una versión en la que el abanico de voces es espectacular. ¿Cómo surgió? ¿Fuiste tú la que personalmente ibas escribiendo a los artistas?

María: Sí, o sea, realmente era como que me apetecía escuchar esta canción que es tan de la gente. Para mí es una canción que, cuando la canto en los conciertos, en realidad la está cantando la gente, sobre todo el estribillo. Y digo: «¡Jo, es que esta canción la tienen que cantar otros artistas conmigo!». Y no un artista solo; yo tenía claro que tenía que ser coral. Entonces pensaba en las personas con las que me he cruzado por los camerinos, por las galas, de pronto por ahí... con las que ha habido una conexión especial o un trato especial. Que a lo mejor no son mis amigos, pero sí que tenemos ese "algo", ¿sabes?

Hablando de este disco, ¿es un trabajo que refleja toda tu carrera?

María: Hay canciones de todos los discos, porque para mí, como te he dicho antes, todas las canciones son iguales. Sí que, por ejemplo, he sacado temas de cada disco. Yo pensaba: "Ay, pues esta canción que se me ha quedado aquí...". Hay una que se llama Pregúntame, del tercer disco, que no fue single ni fue nada, y yo me dije: "Pues es que ahora mismo es la que más me apetece de este disco". Y entonces es como: «¡Ah, venga!». Además, no me gustan tanto los arreglos que tiene en la versión del disco original. Entonces, el ejercicio que estoy haciendo ahora es de cómo lo veo yo, como un Nena Daconte by María. He hecho un ejercicio muy gratificante porque está saliendo muy bien. Todavía no he terminado el disco, estoy regrabando todo empezando de cero.

Has hablado muy abiertamente de los problemas y los excesos. ¿Es la propia industria la que te empuja, es la fama, es la gestión de las multinacionales, es parte de uno mismo o es una combinación de cosas?

María: Yo creo que bueno, sí, claro, podría ser una combinación de todo. Pero para mí, yo creo que cuando tú tienes un problema de ese tipo, en el fondo es que te estás evadiendo. Quieres como anestesiarte. Entonces, al principio empiezas anestesiándote muy poco, hasta que le pillas el tranquillo y al final dices: "Yo quiero estar todo el rato en ese lado". Y ahí es cuando empieza uno a tener un problema. Después te das cuenta de que eso no debería ser así, que los problemas hay que afrontarlos, hay que trabajarlos, y los miedos hay que... yo qué sé, abrir las puertas y las ventanas y que salgan por ahí volando. Y ya está. Ha sido ese paso, que me ha costado como más de 15 años, pero ya está.

¿Qué pasa en la industria para que tengamos tantos festivales y no salga tanto tu nombre y el de tantas otras artistas?

María: Yo creo que todavía hay como un poco de miedo. O sea, aparte de los festivales en sí, en la industria de la música no hemos tenido tantos referentes o no se ha dado tanta publicidad a referentes femeninos en todas las áreas. Como artistas sí que más o menos tenemos más referentes, pero como músicas no tenemos tantas, como técnicas de sonido o de luces tampoco tenemos tantos referentes. Entonces, sí que está empezando a cambiar eso, pero hay un poco de desconocimiento. O sea, creo que hay un poco más de... es que no quiero decir algo que luego de pronto se malinterprete y la hayamos cagado. Lo que yo quiero decir es que nos tenemos que atrever un poco más entre nosotras a darnos la mano.

¿Es culpa de los programadores, que deciden poner a algunos grupos cuando evidentemente no solo están Ginebras, Zahara y Rozalén, sino muchísimas artistas haciendo cosas maravillosas?

María: O sea, yo a veces pienso y digo: ¿tendremos el mismo caché las chicas que los chicos en el mismo nivel de popularidad?

¿Cuándo saldrá el disco y si va a haber algún concierto o gira acompañándolo?

María: Pues mira, ahora dentro de poco va a salir una canción que no es mía, que no está en el disco, de un chico de Zaragoza. Luego va a salir probablemente otra cosilla de este disco de aniversario, y luego ya probablemente salga el disco. Pero no le he puesto fecha porque no lo he terminado todavía, entonces quiero tenerlo muy claro porque es un disco importante para mí, por lo que te decía de que cierra una etapa y empezamos un camino nuevo. Y sí, este disco está basado en unos arreglos que hice para la gira. Entonces, lo que va a ver la gente este año en directo, Nena Daconte con banda, es el disco en directo, que es muy electrónico, muy bailable, que tiene un montón de energía y conserva pues las guitarras de toda la vida y la batería tocada mezclada con la electrónica. A mí me gusta bastante.

Flooxer Now» Música