PIPIOLAS

Entrevista a Pipiolas: "Hay productos que se consumen por los números y otros que se escuchan y llevan otros tiempos"

Entrevisto a Pipiolas en Madrid para hablar de su último disco autotitulado. Paula y Adriana nos cuenta todo sobre su segundo disco, el significado de varias de sus canciones, la profundidad de sus letras, el italodisco, la falta de mujeres en festivales y las redes sociales entre otros temas.

Paula y Adriana se reafirman en la música con su segundo disco de estudio titulado Pipiolas y dejan atrás aquella desenfadada y contundente presentación al mundo de su primer álbum, No hay un Dios de 2023.

Cuando un grupo pone como título de un disco su propio nombre artístico está dejando un mensaje claro: esto es lo que hay, sin cortapisas ni efectismos, con la honestidad brutal que supone escribir un puñado de canciones y enseñarlas al mundo mostrándote tal y como eres.

Recientemente tuve la suerte de poder sentarme a charlar con ellas en las oficinas de La Trinchera en Usera. Una deliciosa charla de media hora que he concentrado en el vídeo principal de la noticia y en la que Paula y Adriana me contaron todo sobre su evolución musical, la profundidad de sus letras, la música pop electrónica como nicho en España, los festiguales con demasiadas pocas mujeres y como es sobrevivir en la música en la era de TikTok entre otros temas.

Vuestro segundo disco, se llama Pipiolas, y llega tres años después del icónico debut que hicisteis con No hay un Dios. ¿Cómo ha sido el camino hasta llegar hasta aquí?

Adriana: Ha habido dudas en el sentido de que, al final, lo hemos dicho varias veces, que el primer disco viene como con un poco una inercia y una pulsión de querer hacer cosas y que salgan de manera relativamente natural. Obviamente siempre con una intención y con un esfuerzo detrás, pero este segundo, de repente, tiene otra pulsión diferente. Hay decisiones distintas detrás; entonces como que llega de una forma como más calmada, más pausada y con una intención de verdad de sentarse a componer un conjunto, no canciones sueltas que van teniendo sentido entre ellas, sino a una cosa como más compacta.

Paula: Sí, como un proyecto en sí. Pero porque de repente ya te ves como teniendo que... o sea, primero es tomar la decisión. O sea, han habido muchas decisiones que tomar que en el primero no hubo que planteárselas porque tuvo una inercia directamente con todo, pero aquí pues vas como pasando pantallas y primero pues dices: "Vale, esto... hacemos de esto una profesión, por ende hay que empezar a componer desde otros lugares también que no conlleven todo el rato, ¿no?, como las vísceras de una misma". Eh, también eso, partir de otros lugares y hasta dónde queremos llegar. Entonces todo esto también son preguntas que te cuestionas a ti misma como... como ya no ya no como banda, sino también como artista en muchos aspectos. Entonces pues sí, ha sido un proceso muy distinto que también, menos mal, porque si no estaríamos hablando de que nada más empezar estamos ya ancladas.

Adriana: Y se llama Pipiolas porque es una reafirmación un poco de eso. Antes, el primer disco tenía sentido que fuera así, que las canciones fueran mucho más diferentes y muy eclécticas entre ellas, y el título salió casi de manera natural; pero este segundo es Pipiolas porque es una reafirmación de lo que queremos que siga siendo el proyecto, que no sea solamente una inercia de cosas.

¿Si quieres vivir de la música tienes que adaptar el tipo de música que haces o el lugar desde el que creas las canciones para que sea posible?

Paula: Un artista no puede estar condicionado por el lugar al que quiere llegar porque, si no, dejaría de tener verdad todo lo que estás haciendo. O sea, al final el destino será el que ocurra de forma genuina con lo que tú hagas. El problema son, efectivamente, todas estas pantallas que entorpecen la genuidad de las cosas. Nosotras quizá hemos tomado un camino mucho más complicado, pero es el nuestro propio, que obviamente no hacemos una música mainstream, no hacemos una música que tenga unos oyentes, bueno, como más amplios... Pues bueno, es como el que toma la decisión en España de hacer música en inglés.

Adriana: Hay un nicho, sí, y es una cosa como de un espacio más concreto, pero al final es que es eso, es que es el camino que es el nuestro. Pipiolas, al final, también tiene un poco ese sentido. Y yo entiendo que haya gente que se adapte a lo que funciona y es totalmente respetable, pero no es nuestra decisión al final, porque no es la identidad que tenemos nosotras, ¿sabes? Y que al final, obviamente, lo que sí que va pasando es que hay cosas que van cambiando y va cambiando la manera de funcionar porque vamos cambiando nosotras. O sea, intentar que un proyecto se mantenga exactamente igual que la primera canción que sacó, al final es intentar repetir algo que ya ha pasado, ¿sabes? Y una cosa es que siga teniendo una identidad común y otra cosa es intentar repetir todo el rato el mismo patrón; al menos para nosotras no tiene sentido.

Paula: O sea, yo tengo la esperanza de que no tenga que quedarse siempre en un sentido de nicho aquello que no está aceptado por las masas de primeras. Siempre yo creo que hay algo que, cuando tienes tu personalidad, no tenga por qué quedarse en algo de nicho. Yo tengo la esperanza de esto.

Tampoco hacéis, en mi opinión, una música específicamente de nicho. Hacéis pop electrónico y hay muchos artistas que hacen esto y triunfan.

Adriana: A eso me refiero un poco con nicho, porque no es que seamos una cosa que es muy rara y que no existe en otros sitios o en otros países o en tal, sino que música que las integrantes sean dos mujeres que cantan, que hagan pop y que las letras no sean una cosa un poco más naif y un poco más superficial —con todo el respeto a lo que puede ser el pop más naif y superficial, que puede ser estupendísimo— es complicado en el sentido de que no hay tanto espacio en España porque no estamos acostumbrados. Y es verdad que, bueno, pues tiene esa dificultad. A eso me refiero con nicho, no a que de repente hagamos una cosa de "usamos un Theremin", no. O sea, no es ese tipo de nicho, sino como que es algo que pues eso, que a lo mejor no estamos tan acostumbrados y que la costumbre que hay de escuchar ese tipo de música en España es en inglés.

Paula: Todas las referencias que has puesto son una mujer de cabeza, pero concepto de grupo ya normalmente el tema grupo se entiende más pues con unas guitarras o con hombres también formando parte. Pero no hay unas The Last Dinner Party aquí en España, ¿sabes?, que son un grupo íntegramente de mujeres —siete mujeres creo que son, o seis— y son reinas del pop absolutamente, ¿sabes?

Vuestras amigas Ginebras y poco más.

Paula: Es verdad, ellas hacen pop, pero también llevan guitarras, ¿sabes? Entonces creo que el pop al final es tan abierto y tiene tantas aristas que se entiende perfectamente que a quien escucha a Ginebras no tenga por qué gustarle Pipiolas, ¿sabes?, porque al final es que el pop no se puede reducir a una sola cosa.

Adriana: Y que ellas tienen ese formato que es más conocido de que son una banda, que es que las cuatro son una banda. Nosotras somos un dúo que llevamos banda en directo, pero Paula y yo no somos las que tocamos en directo, entonces es como que hay una cosa ahí un poco más ambigua.

Las canciones de Pipiolas son pegadizas pero las letras profundas. ¿Qué queréis decir con la canción "No tocar"?

Paula: Con esta canción es también un poco de cuando has sufrido como en general y dices: "Mira, yo la deliberación que tomo ante esto es que me deje todo el mundo en paz". Yo me quiero quedar como un poco en una cueva emocional de tranquilidad y que quien tenga interés en mí, o en quien me observe, en quien me mire, que no me dé cuenta, que no me lo digan y que me dejen completamente en paz. Realmente es esto.

¿Y "Soy una estrella"?

Adriana: "Soy una estrella" es un poco la experiencia que se tiene siendo actriz que no eres cabeza de cartel de nada y que, al final, estás todo el rato supeditada a una aprobación y a una visión externa. Porque, o sea, tú eres actriz en tu casa, pero no trabajas de actriz estando en tu casa; y si no te contratan, no te cogen, no te ven, parece que no existes. Entonces hay, pues obviamente con la ironía que nos define mucho, el decir que "que sí, que sí, te lo juro, o sea, fíate de mí porque tengo todas esas características que estás buscando en alguien a quien poner delante de un público".

Paula: No nos lo llamamos, ¿eh? O sea, no es que estemos caracterizándonos como "soy una estrella". Es una ironía esto de que la industria te convierte en esto, en el deseo de ser mirado, pero no es que sea... que a veces se ha entendido como que "Soy una estrella" va de cómo nos llamamos a nosotras mismas y no es esto.

Una canción con homenaje a "Sarà perché ti amo" de Ricchi e Poveri.

Paula: En esta canción en concreto se homenajea cogiendo la propia canción y a partir de ahí reinventándola, pero sin querer opacar la propia canción, porque si no estaríamos hablando de otra cosa. O sea, de hecho cuando usamos "Piano Piano" es para que directamente esta canción... Cuando homenajeas algo y utilizas la música para hacer otra propia, en este caso tiene una identidad totalmente arraigada esta canción. Entonces lo bueno de esta canción es que luego te lleva a que escuches la principal y la otra, aunque sean de repente dos canciones distintas, pero la homenajeas y le das su espacio; no intentas como hacer que no existe.

¿Cuáles diríais que son las influencias de Pipiolas? ¿Más de los 70, 80 y 90 que actuales?

Paula: Claro, no es lo mismo qué te inspira o qué te apetece escuchar como individuo, como Paula y como Adriana, a quién te inspira de cara al proyecto. O sea, sí, yo creo que entre ahora, ochentas... pero luego sí que hay una cosa muy dosmilera siempre en nosotras. Um, bebemos de ahí.

¿Donáis el dinero de la canción "Menores", que trata un tema tan turbio?

Adriana: Al final, el donar ese dinero era una cosa que tenía sentido y que no podía ser de otra manera. En el sentido de que, al final, si esa canción se hace con la intención con la que se hace, no tiene sentido que luego el rédito económico sea nuestro o sea para nosotras. En el sentido de... al final es una, desgraciadamente, mayor o menor medida, de manera más o menos evidente o más o menos tangible, es una experiencia compartida y entonces tiene sentido como que esa parte, en este caso económica, pues sea donada y que se comparta de alguna manera.

Paula: Lo donamos a la asociación de Mujeres en la Industria de la Música (MIM).

¿Qué opináis de que haya esos carteles de festivales completamente repetidos y con muy pocas mujeres o ninguna?

Adriana: Yo creo que no nos corresponde a nosotras en el sentido de que el ejercicio que hay que hacer lo tienen que hacer no solo el público, pero antes que el público, lo tienen que hacer los programadores y programadoras. Entonces, ¿qué nos parece? Pues que no nos sorprende, que es algo a lo que... lo que has dicho, ¿no?, "festigual". Pues estamos ya acostumbrados a que esto sea así y que salga un cartel y que te esperes que haya A, B y C y estén y ya está. Entonces hay una parte en la que nosotras —y justo nosotras con las circunstancias y con las características que tenemos tanto en el proyecto como este año en particular— es que no hay nada que podamos hacer ni un cambio que se pueda proponer, porque el cambio no tiene que salir de los grupos y muchísimo menos de grupos pues de un tamaño más pequeñito y siendo mujeres, porque entonces parece que es que todo el rato nos estamos quejando. Y es que a nosotras no es que... no tiene que ver solamente con Paula y conmigo y con Pipiolas, es una cosa mucho más complicada.

¿Cómo vivís esa industria musical actual llena de tiktokers, llena de gente que mira los números y de influencers?

Adriana: Yo es que creo que son productos diferentes al final. Tanto lo de esa gente que pones como ese genérico que pones de ejemplo como nosotras son enfoques distintos. Al final, si nosotras funcionamos en la medida de cómo funcionamos nosotras es por algo, y si esa gente sigue funcionando también es por algo en el sentido de que hay un público que lo consume. Entonces creo que hay algo que, a pesar de que pertenezcamos a la misma industria —que es como este paraguas de la industria de la música que parece que abarca un montón de cosas—, hay cosas en las que no tenemos nada que ver.

Paula: Sí que has dicho justo una palabra, la palabra "consumir", que creo que sí, puntualizando, esta es la diferencia. Yo creo que hay productos que se consumen y esto pues tiene que ver un poco con los números, con la efervescencia, y otra cosa que no se consume sino que se escucha y que lleva como otros tiempos. Y pues es que yo qué sé, cada uno tendrá que encontrar sus espacios... o es que es muy complicado, tal y como funcionan las redes sociales hoy en día, quejarse y no pertenecer de alguna manera a la vez.

Estamos obligados a pasar por el aro de usarlas o de convivir con ellas.

Adriana: De existir. De estar presente, de existir como concepto en ellas.

Luego, por ejemplo, muchos de estos influencers o mucha de esta gente tiene un número brutal en redes sociales y te llena puntualmente un Movistar Arena, pero no tiene una base tan sólida de fans como vosotras a la hora de vender vinilos o llenar salas pequeñas en una gira por España.

Adriana: Estábamos hablándote de la inmediatez, de que es un factor que ahora existe muchísimo, ¿no? Y yo creo que a lo mejor ese factor de inmediatez está mucho más presente en ese tipo de gente o en ese tipo de proyectos que hablamos. Y en el nuestro, pues también hemos decidido que aunque sea una cosa que no sea el uso ahora mismo, es pues que si hemos tardado tres años entre un disco y otro es que realmente es lo que en teoría se suelen llevar este tipo de procesos. Y que al final esa inmediatez... pues sí, pues bueno, pues puede ser que a lo mejor de base nosotras tengamos una cosa más consolidada que alguien que te llena puntualmente una sala enorme, pero porque creo que se llega a sitios distintos de manera distinta. En el sentido de que nosotras no pretendemos llenar un Wizink con un tema y hay gente que está dispuesta a llenar un Wizink por un solo tema. Son simplemente caminos diferentes que es que no tienen que ver y son diferentes.

Paula: Sí, pero sin romantizar la precariedad. Porque obviamente claro, todo lo que sea también que te ayude... por eso hay que participar también de esto, ¿no?, del nuevo lenguaje común, que es "no queremos estar fuera". O sea, no creo que no participar de las redes sociales te hace como más interesante; creo que lo importante es hacerlo a tu favor. Y si, oye, de repente hay algo que te dé una visibilidad, siempre va a ser bienvenida. Otra cosa es que hagas algo por hacerte viral y no... Pero la pretensión de querer salir de la precariedad la tenemos todos.

No os molestaría que una canción vuestra se volviera viral en TikTok.

Adriana: Si hay gente que lo intenta hacer como para que su canción o su proyecto funcione, es respetable porque es estar adaptándote a lo que funciona ahora. Creo que también se está empezando como a demonizar un poco, que parece que que se te viralice una canción en TikTok significa que no vale. Si a nosotras de repente se nos viraliza una canción en TikTok, no le quita mérito ni valor a esa canción. Es simplemente pues que a veces —que esto es lo complicado— que a veces se dan factores que se juntan todos, que no sabes muy bien y por eso no hay una ecuación concreta y exacta a no ser que tengas una cosa muy concreta con muchísimo dinero detrás. A veces esas cosas pasan y, si pasan, pues está superbién. Luego ya está la cosa de que haya gente que intente depender de eso permanentemente, ¿no? O sea, que a nosotras se nos hiciera viral una canción e intentar que todas y cada una de las canciones se nos hicieran virales y forzar la máquina a muerte porque es lo único que buscamos... son dos enfoques muy diferentes. Pero al final las redes sociales existen, hay que usarlas a tu favor porque creo que no estar es una cosa, pues bueno, que también es una decisión, pero no es la nuestra. Y que es totalmente válido querer usarlas a tu favor porque, al final, es otra manera de estar presente y de existir.

¿Qué idea hay detrás de las máscaras y la parte estética del disco?

Paula: Nosotras estamos siempre detrás de todo y la parte de dirección artística también, por supuesto. Y a partir de un imaginario, eso que bebe de Spitting Image y de los guiñoles, lo quisimos como llevar a nosotras mismas, a la deformación de nosotras en esta nueva etapa. Y vimos la posibilidad de hacerlo real, de generar estas máscaras, y las creamos junto a Saray de FX Studio y bueno, pues ha sido también como el hilo conductor de todo un poco.

¿Cuál es la feria Cañete y por qué esa canción para cerrar el disco?

Paula: Es un lugar que no existe como tal. O sea, nos hemos dado cuenta de que hay un pueblo en Cuenca, creo que se llama Cañete, y supongo que Cañete tendrá su propia feria; pero aquí hablaba... es una palabra ideal inventada por mi abuelo, que cuando íbamos a la feria de pequeños decía: "Vamos a la feria Cañete", en general. Y se ha utilizado como este término para geolocalizar el sentimiento de ir a un lugar al que fuiste feliz y al que querrás volver cuando pienses en ello.

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