¿UNA NOCHE SIN ESTRELLAS?
La MET Gala 2026, una de las citas más relevantes del calendario internacional de la moda, contará este año con ausencias destacadas. Entre ellas, la de Rosalía, habitual protagonista de la alfombra roja en ediciones recientes. Tampoco se espera la presencia de Ariana Grande, lo que reduce el peso de dos figuras clave.
La MET Gala se celebra cada año en Nueva York como uno de los encuentros más influyentes entre moda, cultura y celebridades. En este contexto, la confirmación de que Rosalía no asistirá a la edición de 2026 ha generado algo de rechazo, especialmente por el papel que había consolidado en anteriores convocatorias.
Durante los últimos años, la artista catalana se había convertido en una de las presencias más observadas en la alfombra roja del evento. Sus elecciones estilísticas, en colaboración con firmas de alta costura y diseñadores de renombre, habían contribuido a situarla entre las figuras más comentadas de la noche. Apariciones con casas como Rick Owens, Givenchy, Dior o Balmain reforzaron su perfil dentro del circuito internacional de la moda.
La ausencia resulta significativa en un momento en el que Rosalía mantiene una fuerte proyección global, impulsada tanto por su actividad musical como por su presencia en eventos culturales. Aunque no se han detallado los motivos de su decisión, su no participación rompe con una continuidad que venía marcando desde su irrupción en el evento.
A esta baja se suma la de Ariana Grande, otra figura habitual en grandes citas mediáticas. Su ausencia también ha sido señalada como relevante, dado su peso dentro de la industria del entretenimiento y su capacidad para generar atención en este tipo de eventos. Otra ausencia sensible será la de Zendaya.
La edición de 2026, cuyo tema y organización vuelven a girar en torno al Costume Institute del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, contará igualmente con una amplia lista de invitados del mundo del cine, la música y la moda. Sin embargo, la falta de algunas de sus figuras más reconocibles altera parcialmente el foco mediático de una noche que cada año se construye tanto por quienes acuden como por quienes deciden no hacerlo.