PREMIOS ACADEMIA DE LA MÚSICA 2026
Los Premios de la Academia de la Música continúan creciendo en su III edición para establecerese como los galardones de referencia de la creación musical española. Rosalía arrasa y Leiva fue otro de los grandes triunfadores de una gala en la que Joan Manuel Serrat recibió el Premio de Honor y que se abrió con un emotivo homenaje musical a Robe Iniesta.
La música española ha vivido hoy su gran fiesta con la celebración de la III Edición de los Premios de la Academia de la Música de España. Los galardones continúan quemando etapas en su búsqueda por consolidarse como el gran referente de la industria patria, logrando reunir en el Palacio de Congresos de IFEMA a una nutrida representación de profesionales, artistas y personalidades del sector.
Una celebración en la que Rosalía, para sorpresa de nadie, ha arrasado por completo al llevarse los ocho premios a los que optaba entre las dos galas. La de Sant Esteve Sesrovires se ha coronado como Productora del año, además de conseguir los galardones a mejor álbum de pop, mejor canción pop y compositora del año por 'La perla', y mejor videoclip por 'Berghain'. Un despliegue incontestable que la ha hecho receptora de la triple corona de la noche: "Artista del año", "Álbum del año" y "Canción del año".
Leiva ha sido el segundo gran nombre de la velada al alzarse con cuatro galardones. El madrileño recogió los premios visiblemente emocionado debido a la hospitalización de su padre por algo que, según explicó en el propio escenario, "aparentemente no reviste gravedad". Su palmarés incluyó los reconocimientos a mejor gira, mejor canción pop-rock por 'Caída Libre' —su colaboración con el recordado Robe Iniesta—, mejor canción para una BSO por el tema central de su documental 'Hasta que me quede sin voz', y un cuarto premio indirecto al "mejor diseño", otorgado al colectivo Boa Mistura por el arte de su disco Gigante.
La noche ha certificado también la excelente cosecha de Lia Kali, dominando con tres galardones la categoría de género urbano: "mejor álbum" por Kaelis, "mejor canción" por 'Chulx' junto a Eladio Carrión, y "mejor canción de rap/hip hop" por 'En la cuerda floja'.
El doblete ha sido la tónica para varios creadores. Uno de los máximos favoritos de la partida, Guitarricadelafuente, se ha hecho con el premio a "mejor álbum de música alternativa" por Spanish Leather y "mejor canción alternativa" por 'Babieca'. Con dos estatuillas bajo el brazo se han marchado también Salvador Sobral y Sílvia Pérez Cruz, Baiuca, Diego Amador y María Terremoto. "Mi disco Manifiesto nació del lado más oscuro de mi corazón, de lo más turbio que he vivido, pero al final volví a ver la luz", destacó la joven promesa flamenca al reivindicar una propuesta tan fresca como osada.
A pesar del brillo, la gala ha dejado una inevitable sensación agridulce por sus notables ausencias. El principal talón de Aquiles de la cita ha sido la no comparecencia de la gran triunfadora de la noche, Rosalía, que ni siquiera dejó un mensaje grabado de agradecimiento. Una desconexión que se contagió a la categoría reina: salvo Amaia, ninguno de los nominados a "Artista del año" (Aitana, Guitarricadelafuente o Rusowsky) estuvo presente en el auditorio. Una falta de respaldo a la que se sumó la de los nombres más masivos del streaming actual en nuestro país, como Quevedo o Lola Indigo.
Para compensar el vacío, la alfombra roja y las butacas sí contaron con el peso de figuras clave de nuestra escena. Desde tótems como Ana Belén, Joan Manuel Serrat, Luz Casal o Fito Cabrales, hasta nombres de primera línea como Amaral, Valeria Castro, Sidecars, Rubén Pozo, Shinova, Xoel López o Las Grecas, quienes desfilaron para reivindicar el tejido de la industria. "Hoy estamos aquí sintiéndonos un colectivo fuerte y unido que, con estos premios, alza la voz para poner en valor la música española y defenderla como parte esencial de nuestra cultura", se escuchó en los primeros compases de la tarde para ensalzar la "estupenda salud" del sector.
Leonor Watling, que además se hizo acreedora del premio a "mejor álbum de jazz" por Leo & Leo junto a Leo Sidrán, ha sido la encargada de conducir con solvencia la gala principal, emitida en directo por La 2 de TVE.
El guion arrancó por pura justicia con un emotivo homenaje musical a Robe Iniesta, fallecido el pasado mes de diciembre. El tributo reunió a un variopinto conjunto de voces que revisitaron su legado: del rock épico de Fito Robles (Siloé) abordando 'Ama, ama, ama y ensancha el alma' al lirismo de Xoel López con 'Si te vas', pasando por la pegada de Walls en 'Nada que perder' y el pellizco flamenco de Lela Soto y Rafael Riqueni. También hubo espacio para el recuerdo a Jorge Ilegales, otra de las pérdidas recientes de nuestro rock, a quien la banda madrileña Ultraligera homenajeó sobre el escenario versionando el clásico 'Tiempos nuevos'.
Ambos músicos fueron recordados por Fito Cabrales al recoger su premio a mejor álbum de rock: "Un cariño para Jorge y para Robe", subrayó el bilbaíno, añadiendo una reflexión sobre el oficio: "Escribir canciones, grabar discos y hacer giras es un privilegio, y uno siente la necesidad u obligación de que sirva para algo".
Las actuaciones de la noche se completaron con los directos de Amaral, Tanxugueiras, Figa Flawas, Luz Casal como broche de oro y un aplaudido Pedro Guerra interpretando su emblemático 'Contamíname' junto a Janus Lester. Propuestas de una calidad técnica e interpretativa innegable, pero que volvieron a abrir el debate sobre la dirección de la gala: una propuesta madura y de prestigio, pero quizá demasiado alejada del pulso mainstream y la actualidad más efervescente que define a citas internacionales como los Grammys o los Brit Awards. Resulta sintomático y algo paradójico que mientras Rosalía firmaba una de las actuaciones del año interpretando 'Berghain' junto a Björk en los premios británicos, en el equivalente de la industria española su presencia fuera puramente testimonial en los sobres de los ganadores.
El clímax de la noche llegó con la entrega, por designación directa de la Academia, del primer Premio de Honor de su historia a Joan Manuel Serrat. El barcelonés, figura indispensable de la cultura iberoamericana a través de la canción de autor y la poesía, agradeció un reconocimiento que no dudó en calificar como “un premio a la supervivencia”.
“En ningún momento, cuando empecé a tocar y escribir canciones, pensé que a estas alturas me iba a encontrar en una situación como esta, con 60 años de oficio y pudiendo decidir el momento en el que dejase los escenarios para usar esa cosa tan preciada que es estar vivo", confesó el maestro. "La afición a la música uno no sabe de dónde puede llegar. En mi caso no tengo ningún antecedente familiar. Pero siempre recuerdo a mi familia cantando, cantaba con mi madre. Aprendí este oficio de otros, que a su vez lo aprendieron de otros, y fantaseo con que lo que yo haya hecho le pueda valer a alguien para contagiarle este amor y esta ilusión por la música”. Como antesala al galardón, Andrés Suárez, María Terremoto, Iván “Melon” Lewis y Antonio Serrano dibujaron un emotivo viaje musical por sus canciones más célebres.
Con el cierre de esta tercera edición, los Premios de la Academia de la Música demuestran que van por la senda correcta y que su propuesta artística es intachable. Sin embargo, la verdadera consolidación del formato llegará el año en que el diseño de la gala logre conectar con las tendencias más actuales, los grandes nominados decidan ocupar sus asientos y ningún ganador absoluto se quede sin recoger su estatuilla.