HISTORIA DE UN HIT
Sôber nos cuenta la historia de Loco: "Es el momento dónde los das todo y se ha convertido en el emblema"
Entrevistamos a Sôber por el lanzamiento de su nuevo disco Anandamida. Carlos Escobedo nos cuenta como surgió su canción más icónica Loco con la que cierran todos sus conciertos.
Decir Sôber es hablar de una de las columnas vertebrales del rock y el metal en España. Tres décadas de riffs afilados, melodías inolvidables y una conexión inquebrantable con varias generaciones de fans que ahora pueden disfrutar de Anandamida, su duodécimo álbum de estudio.
Con motivo del lanzamiento de Anandamida, tuve la suerte de entrevistarlos y poder charlar con Carlos Escobedo, Jorge Escobedo y Manu Reyes en el marco del UMusic Hotel de Madrid. Un encuentro íntimo y distendido donde nos sumergimos de lleno en las tripas de este nuevo trabajo: el significado detrás de la molécula de la felicidad, las arriesgadas decisiones de producción pero en el que también hablamos de su trayectoria y sus canciones más conocidas.
Aprovechando su visita, la formación madrileña protagoniza una nueva entrega de 'Historia de un hit', la sección que publico cada miércoles en Instagram en la que los artistas nos desvelan los entresijos y el origen de sus temas más emblemáticos. Un espacio por el que ya han pasado canciones tan icónicas como 'Física o Química' de Despistaos, 'Eaea' de Blanca Paloma, 'La Gozadera' de Gente de Zona, 'Tenía tanto que darte' de Nena Daconte o 'Haré lo que pueda' de Puño Dragón.
Sobre el proceso de gestación del tema más esencial de su repertorio, Carlos Escobedo nos desvela que Loco pertenece a esa categoría de canciones que brotan de golpe en una sola tarde de inspiración, alimentadas por el desamor: "Es de esas canciones que surgen una tarde cuando estás inspirado; empieza un riff, una melodía y a escribir la letra", explica.
El músico detalla que la letra retrata esa atmósfera previa a una ruptura inminente, capturando el momento exacto en el que uno percibe el clima raro en el ambiente y se anticipa al final, desatando una locura tanto a nivel rítmico como lírico. Esa intensidad tan característica es precisamente la razón por la que la banda la ha convertido en el broche de oro de sus directos: "La utilizamos como final de concierto porque es el momento donde ya lo das todo y nuestro público lo da todo, y se ha convertido como un poco en el emblema de que, cuando se toca Loco, ya no se toca ninguna más", añade entre risas.