@DIOSTUITERO
Diostuitero explica que dice la Biblia sobre la regla.
Una de las polémicas de esta semana ha sido la reforma legal que permitirá a las mujeres con reglas dolorosas e incapacitantes pedir la baja y que se haga cargo de ésta la Seguridad Social.
Se ha montado una buena, y no lo entiendo, porque en la Biblia ya te daban la baja por tener la regla:
"Levítico 15:19-23
Cuando la mujer tuviere flujo de sangre, y su flujo fuere en su cuerpo, siete días estará apartada; y cualquiera que la tocare será inmundo hasta la noche. Todo aquello sobre lo que ella se acostare mientras estuviere separada, será inmundo; también todo aquello sobre lo que se sentare será inmundo. Y cualquiera que tocare su cama, lavará sus vestidos, y después de lavarse con agua, será inmundo hasta la noche. También cualquiera que tocare cualquier mueble sobre el que ella se hubiere sentado, lavará sus vestidos; se lavará luego a sí mismo con agua, y será inmundo hasta la noche. Y lo que estuviere sobre la cama, o sobre la silla en que ella se hubiere sentado, el que lo tocare será inmundo hasta la noche."
La verdad es que en la Biblia, tuviera o no la regla, eran muy de apartar a la mujer.
En mi texto sagrado, la mujer que da a luz es impura también, pero si encima da a luz a una niña, doblemente impura:
"Levítico 12:1-5
El Señor dijo a Moisés: - Di a los israelitas: la mujer que conciba y dé a luz un varón, quedará impura durante siete días, como cuando tiene la menstruación."
"Si da a luz una niña, quedará impura durante dos semanas."
La Biblia no tenía en mucha estima a la mujer, a la que culpa de la introducción del pecado en el mundo ( el asunto ese de Eva y la manzana). En cambio si tenías pene, eras Dios. ¡Y hay de quién agarrase uno!
"Deuteronomio 25:11-12.
Si dos hombres se están pegando, se acerca la mujer de uno de ellos y, para liberar a su marido del que lo golpea, mete la mano y agarra al otro por sus partes, le cortarás a ella la mano sin compasión."
Además de todo esto, a la hora de realizar una ofrenda mi libro sagrado tasaba a la mujer en 300 gramos de plata por 500 del varón, le decía que se estuviese calladita en las asambleas y aparecía siempre enumerada junto al resto de propiedades del varón. Y muchas cosas más, pero se me ha acabado el espacio para este artículo. ¡Hasta la semana que viene!"