¿DÓNDE LA ECHAMOS?
Se cumplen 1993 años desde que Jesús resucitase, pero pocos son los que saben qué hizo el profeta después de salir de su tumba. Esto es lo que los distintos textos de la Biblia cuentan que hizo antes de marcharse de la Tierra.
Hoy es Domingo de Resurrección, un día de celebración para la cultura cristiana, que recuerda cómo Jesús se apareció de nuevo vivito y coleando ante sus discípulos. Fueron cuarenta los días que pasó en la Tierra antes de su ascensión; pero, ¿qué es lo que hizo durante todo ese tiempo? Aquí van algunos de los episodios que narra la Biblia:
Lo primerísimo que hizo fue aparecerse ante María Magdalena (sus razones tendría, y nos atreveríamos a conjeturar, pero mejor se lo dejamos a los expertos) y después acompañó a dos de sus discípulos, que estaban saliendo de Jerusalén para viajar a otro lugar. Ellos no lo reconocieron hasta que llegaron al lugar y Jesús partió su pan para dárselo. Entonces, corrieron como si no hubiera un mañana de vuelta a Jerusalén, a contar lo que habían visto.
Cuando estaban varios discípulos reunidos en Jerusalén, Jesús se apareció de nuevo. Pensaron que era un espíritu y se dieron un susto tremendo, pero él empezó a comer con ellos y los tocó para que se diesen cuenta de que había resucitado, tal y como decía la profecía. Hubo un apóstol, Tomás, que no estaba por allí en ese momento y que no se creyó nada, así que Jesús tuvo que aparecerse de nuevo y permitirle meter la mano en sus heridas para que comprobase que era el verdadero Jesús. No es la decisión más salubre, pero deducimos que las personas resucitadas no tienen que preocuparse de las infecciones.
Unos días después estaban Pedro y otros discípulos pescando y no habían tenido muy buena suerte: ni un pescao' se habían llevado los pobres ese día. Apareció, pues, Jesús, y les dijo que echasen la red en el lado contrario del barco, y entonces pescaron muchísimos peces, así que se fueron todos contentos.
Los siguientes días los pasó predicando el evangelio, y antes de irse avisó a sus discípulos de que no saliesen de Jerusalén, ya que pronto bajaría el Espíritu Santo a concederles un enorme poder. Jesús ascendió y, efectivamente, a los diez días todos ellos recibieron el éxtasis y empezaron a hablar idiomas de todo el mundo (Duolingo, who?), y eso impresionó tanto a la población local que tres mil personas se bautizaron en un solo día. Y lo demás, es historia.