NO MUERDAS FUERTE

Este chico ha fabricado galletas de la fortuna electrónicas: ¿cómo funcionan?

¿Necesita todo en este mundo tener tecnología? Seguramente no, pero hay quien lo encuentra divertido igualmente. Un ejemplo: tu próxima galleta de la fortuna podría ser una pantalla de lector electrónico.

La galleta de la fortuna electrónica. gokux / YouTube

Cuando hablamos del auge de los cyberdecks, conectamos con esa idea cada vez más popular en internet de conseguir gadgets que hagan lo que quieres y nada más. Sin IA, sin stories, sin suscripciones… algo tuyo, y punto. Es una idea muy atractiva que, además, conecta con algo perdido: ¡la tecnología solía ser divertida! Los cachivaches eran algo experimental y novedoso que permitían diferentes formas de interacción. Y es algo así lo que nos ha llamado la atención para este texto: una galleta de la fortuna que es un ereader, como tu lector de ebooks favorito. Puedes verla en acción en este vídeo:

El cacharro es un microordenador que es la placa y unos pocos botones. En la pantalla puedes leer tu fortuna y, si lo agitas, se actualiza. Tiene miles de frases cargadas, así que es más bien como un montón de galletas de la fortuna en una. Sin embargo, no se queda ahí. La buena fortuna, el azar, debe estar siempre de tu parte, pero las decisiones las dejamos para otros objetos. Este gadget también los tiene incorporados en otros dos modos: un dado y una moneda. En ambos casos, agitando, puedes hacer el equivalente a lanzar un dado de seis caras o a lanzar una moneda al aire.

Dada la naturaleza del proyecto, no se trata de algo comercial. Es simplemente una idea de alguien que quería divertirse y la comparte libremente. En la descripción del vídeo ofrece los materiales que ha utilizado y en pantalla se puede leer el código utilizado para la parte de software. No hay conexión Wifi ni nada, es un cacharro de usar y dejar sobre la mesa hasta que necesites su utilidad particular. No acapara tu atención, solo te ofrece un momento divertido antes de que puedas seguir con tu jornada habitual.