LENGUAJE UNIVERSAL

Este famoso artista creó la firma más tronchante de la historia

A la hora de dejar nuestra huella en el mundo, la firma que escogemos puede ser muy relevante. Las hay especialmente famosas, pero algunas de las personas más importantes de la historia de la humanidad comparten la forma básica.

Firma Pixabay

¿Practicas mucho tu firma? Cuando llegas a cierta edad y te toca enfrentarte a contratos y documentos, te das cuenta de que necesitas algo con lo que plasmar tu nombre con cierta creatividad. Normalmente empiezas con algo sencillo como dos líneas subrayando o medio tachón mal colocado. Pero luego empiezas a tomar inspiración de otros y a añadir ciertas florituras que hacen que tu firma sea, ya sí, tu firma. Algo que te identifica y que hace que la gente piense directamente en ti al verla. Si, además, tu nombre da para un juego de palabras, la forma puede deberse al contenido de forma hilarante.

Por ejemplo, alguien apellidado Long puede estirar el palo de la L y hacer algo como "L_____ong". Hilarante en cualquier idioma. Pero, claro, si hablamos de hacer reír, hay un instinto básico que ha movido a músicos, escritores y hasta astronautas a tener una firma muy especial en ocasiones destacadas. Si no habéis visto el vídeo de más arriba, tenéis una oportunidad de adivinarlo. Pero es, por supuesto, la respuesta más infantil posible. Y lo mejor de todo es que tamaña hazaña llegó hasta la Luna.

La culpa la tiene Andy Warhol, artista legendario que recibió una petición para ayudar a llevar al satélite un mini museo de arte. Básicamente una pieza pequeña con varios dibujos de varios artistas. La excusa, por supuesto, es que era una mezcla de sus dos iniciales: la A y la W. El resultado se montó a bordo del Apollo XII y cumplió su viaje. Uno puede imaginar las caras en la NASA variando entre las risas y el espanto al ver lo que iban a hacer. Pero lo que está claro es que es una constante universal y generacional, una conclusión inevitable cuando le das al ser humano la oportunidad de dibujar algo para la posteridad. Antiguamente no existían las redes sociales, pero el troleo y el humor son eternos.