TIPS PARA LA BUENA SUERTE
La llegada del Año Nuevo chino ha vuelto a trasladarse a redes sociales, donde miles de usuarios comparten rituales y advertencias tradicionales asociadas al inicio del calendario lunar. Vídeos explicativos, consejos y supersticiones circulan con rapidez, convirtiendo prácticas culturales en tendencia digital global durante estos días.
El calendario tradicional en China marca cada año un nuevo ciclo que combina simbolismo, astrología y costumbres populares. La reciente entrada en el Año del Caballo ha viralizado en TikTok una serie de creencias transmitidas durante generaciones y vinculadas a la idea de empezar el periodo con armonía y buena fortuna.
Entre las recomendaciones más repetidas figura evitar barrer o limpiar la casa el primer día del año. La tradición interpreta este gesto como una forma simbólica de expulsar la suerte recién llegada. Por ese mismo motivo, muchas familias posponen tareas domésticas y celebran la jornada en un ambiente festivo.
Otra advertencia habitual se refiere al estado emocional. Llorar o discutir durante esa fecha se considera un mal augurio, ya que el ánimo del comienzo podría influir en los meses posteriores. Se trata de una visión cultural que refuerza la idea de iniciar el ciclo con serenidad y optimismo.
También se aconseja no cortar ni lavar el cabello en ese momento. Según la simbología tradicional, el pelo representa energía vital y prosperidad; manipularlo se asocia a una posible pérdida de bienestar. Del mismo modo, romper objetos se vincula metafóricamente con rupturas afectivas o dificultades económicas.
Las costumbres incluyen además evitar prestar o pedir dinero, gesto que se interpreta como señal de carencias futuras. En el plano estético, algunas creencias desaconsejan vestir exclusivamente de blanco o negro, colores relacionados con el luto en la cultura china.
Estas prácticas han encontrado una nueva difusión a través de TikTok, donde creadores de distintos países reproducen los rituales, explican su significado o simplemente participan por curiosidad. El fenómeno ilustra cómo tradiciones locales pueden adquirir visibilidad global al pasar por el filtro de las redes sociales.
Más allá de la literalidad de las supersticiones, muchos usuarios las interpretan como una forma de conectar con otras culturas y de introducir pequeños gestos simbólicos en el inicio del año lunar.