RESTAURANDO LA HISTORIA
Cuidar de nuestra historia es una tarea importante. Consiste no solo en recordar lo importante, sino en cuidar de lo que todavía tenemos. Por eso se han hecho virales estos vídeos de un taller de restauración de pósteres.
Uno nunca sabe lo que el algoritmo de YouTube le va a echar encima un domingo cualquiera, pero hemos de reconocer que a veces es muy eficaz. Lo último, en mi caso, ha sido un taller que se dedica a la restauración de pósteres antiguos, normalmente previos a la década de los 90. Sus publicaciones son tanto Shorts directos al grano como vídeos más largos en los que el proceso se detalla incluso más. De manera hipnótica, los minutos pasan mientras aprendes más sobre algún film o sobre el proceso de limpieza y actualización. Y está claro que no soy el único a quien el algoritmo ha atacado con estos shorts, dado que en algunos casos acumulan millones de visualizaciones.
Fourth Cone Restoration se define así en la bio de su canal: "Restauración y conservación de carteles antiguos en Los Ángeles desde 2014. Somos un estudio de arte dirigido por una mujer y especializado en la conservación de carteles antiguos, grabados, obras de arte y objetos de colección". Tras más de una década de existencia, están en un momento dulce, con más ojos que nunca sobre su labor. Los comentarios están llenos de gente sorprendida, especialmente por los métodos que utilizan en los que el agua es una de las grandes protagonistas.
Y es que muchos se extrañan de que el papel pueda resistir tanto líquido sin descomponerse. La respuesta tiene varios factores. Por un lado, los carteles están puestos sobre tapices y superficies planas que mantienen la estructura y evitan que se arrugue sobre sí mismo. Por otro, normalmente se dedican a pósteres de antes de los años 90, en los que la producción cambió a algo mucho más difícil de tratar con estos métodos. De hecho, en el vídeo de Akira de más arriba mencionan que no estaban seguras de si iban a poder. Les es más sencillo que pongan al día un cartel de "Se busca" de los años 30. Sea como sea, al final es un sota-caballo-rey: fijar, quitar impurezas, quitar la acidez para volver a destacar el color, aplanar si es necesario, pintar los detalles perdidos y hacerlo todo con mucho, mucho cuidado. El resultado es, como habéis visto, tan viral como hipnótico.