EL FENÓMENO DE MODA
Las declaraciones de Auron sobre los llamados therian han vuelto a poner el foco en un fenómeno minoritario pero cada vez más visible en redes sociales. Sus comentarios, realizados durante uno de sus últimos streams, combinan sorpresa, ironía y cierta preocupación ante esta tendencia.
Sin duda, los therian son el tema de moda en internet, pero ¿qué son? Los therian constituyen una subcultura formada por personas que se identifican, en mayor o menor grado, con un animal no humano. Para algunos se trata de una experiencia espiritual o psicológica; para otros, simplemente una forma de expresión simbólica o estética que suele manifestarse en encuentros, foros y redes sociales.
En este contexto, Auron se refirió al fenómeno durante uno de sus últimos streams tras leer informaciones sobre su presencia en España. "He leído una noticia de que los therian están llegando a España. Han cruzado el charco. He leído una noticia de que había una quedada Therian en Barcelona. ¿A dónde va a llegar esto? Se está yendo un poco de las manos, ¿no?", comentó ante su audiencia.
El creador también aludió a un episodio que, según dijo, había visto relacionado con una reunión de esta comunidad en Argentina. "Leí que un chico en una quedada Therian en Argentina dijo: "Me gustaría ir, pero estoy en celo y no quiero incomodar a nadie". Esto es espectacular, eh", añadió, en un tono que mezclaba incredulidad y humor.
El fenómeno therian no es nuevo, aunque su visibilidad ha aumentado con la expansión de las plataformas digitales. Algunos especialistas lo interpretan como parte de las múltiples identidades culturales que internet permite explorar, mientras que otros lo observan con escepticismo, considerándolo una tendencia marginal amplificada por la viralidad.
Las palabras de Auron han generado reacciones diversas. Parte de su público ha tomado sus comentarios como una simple anécdota humorística, mientras que otros lo han tomado más personal y han hablado sobre respeto, identidad y límites entre entretenimiento y crítica social.
Más allá de la polémica puntual, la cuestión refleja cómo determinadas subculturas nacidas en espacios digitales alcanzan progresivamente la conversación pública, impulsadas tanto por la curiosidad mediática como por la exposición que ofrecen los grandes creadores de contenido.