SE DESVINCULA
El periodista y streamer Gerard Romero ha confirmado que este año no participará activamente en la gestión del equipo Jijantes dentro de la Kings League. Su decisión llega en un contexto de críticas internas de jugadores, movimientos empresariales relevantes y una creciente sensación de desgaste entre algunos presidentes vinculados a la popular liga impulsada por creadores de contenido.
La Kings League, la competición de fútbol 7 creada por Gerard Piqué y popularizada por streamers y creadores digitales, continúa evolucionando tanto en lo deportivo como en su estructura organizativa. Desde su lanzamiento en España en 2023, el proyecto ha combinado espectáculo, retransmisiones en directo y participación de personalidades de internet, consolidándose como un fenómeno mediático entre el público joven.
En ese contexto, Gerard Romero, periodista deportivo y presidente del equipo Jijantes FC, ha anunciado en su último directo que reducirá su implicación. "¿Hay que confeccionar plantilla? No, de Jijantes no hay que confeccionar plantilla. La va a confeccionar Baró. Yo no voy a hacer nada en Jijantes este año, la verdad. Está Baró de jefe de todo", afirmó, dejando claro que cede el protagonismo en la gestión del club.
Sus palabras llegan pocos días después de que un jugador del propio Jijantes denunciara públicamente el trato recibido por parte de la competición, señalando condiciones que consideraba poco adecuadas para los futbolistas. Ese episodio ha alimentado un clima de debate sobre la profesionalización del formato y el papel de los presidentes mediáticos dentro de la liga.
Paralelamente, la Kings League sigue avanzando en el terreno económico. La organización ha cerrado recientemente una ronda de inversión de unos 63 millones de dólares liderada por el fondo estadounidense Alignment Growth, capital destinado a reforzar su expansión internacional y consolidar su modelo híbrido entre deporte, entretenimiento y streaming.
Entre el crecimiento empresarial y las tensiones internas, la salida parcial de Romero de Jijantes refleja un momento de reajuste. La competición mantiene su proyección global, pero también afronta el reto de equilibrar espectáculo, sostenibilidad económica y estabilidad deportiva en una fase de consolidación.