VERGÜENZA ABSOLUTA
La Queens League atraviesa una fuerte polémica después de que se viralizaran unos audios atribuidos al árbitro Joan Fábregas. En ellos se escuchan comentarios de carácter machista sobre varias jugadoras, provocando una oleada de críticas por parte de aficionados, equipos y usuarios en redes sociales.
Tenemos nuevo —y grave— escándalo en la Queens League. La situación comenzó a extenderse durante las últimas horas a través de clips compartidos en X, TikTok y Twitch. Los audios proceden de un stream en el que, aparentemente, Joan Fábregas, árbitro de la liga, no era consciente de que su micrófono seguía abierto mientras conversaba fuera de cámara.
En las grabaciones, el árbitro realiza comentarios sobre el físico de distintas futbolistas de la Queens League, haciendo referencias explícitas a sus cuerpos y a sus pechos. Uno de los fragmentos más comentados es aquel en el que asegura que cuando una jugadora fue a protestarle una decisión arbitral "se puso cachondo", una frase que ha generado especial rechazo entre seguidores de la competición.
La difusión de los clips provocó una reacción inmediata en redes sociales, donde numerosos usuarios comenzaron a exigir medidas disciplinarias contundentes. Muchos aficionados han pedido directamente el cese del árbitro y han criticado que comentarios de este tipo puedan producirse dentro de una competición que precisamente ha intentado proyectar una imagen moderna y renovada del fútbol femenino en internet.
Varios equipos de la liga también han empezado a posicionarse públicamente. Uno de los comunicados más compartidos fue el de Ultimate Móstoles, que expresó su "absoluto rechazo" ante las declaraciones filtradas. El club señaló además que espera que se adopten "medidas contundentes y ejemplares" tras lo ocurrido.
La polémica ha terminado desbordando el ámbito estrictamente deportivo y se ha convertido en uno de los temas más comentados alrededor de la Kings y Queens League durante las últimas horas. Muchos usuarios han recordado que las retransmisiones en streaming, con micrófonos abiertos y emisiones constantes, han provocado ya otras controversias similares en el pasado, aunque pocas habían generado una reacción tan inmediata.
Por el momento, ni la organización de la Queens League ni Joan Fábregas han emitido un comunicado extenso explicando lo sucedido. Mientras tanto, los fragmentos continúan acumulando millones de visualizaciones y alimentando un debate muy incómodo para la competición.