HISTORIA DE UN HIT
Shego nos cuenta la historia de Curso avanzado de perra: "Dedicada a mi sobrina pequeña para advertirla"
Entrevistamos al grupo de rock madrileño Shego. Charlotte y Raquel nos cuentan como surgió una de sus canciones más poderosas Curso avanzado de perra.
hego es, por méritos propios, una de las bandas más diferentes, interesantes y poderosas del panorama actual de la música española. Con dos discos publicados a sus espaldas y tras ser nombradas artistas Radar en 2024, la crítica las ha elevado rápidamente a la categoría de banda de culto. A finales de 2025, el grupo se enfrentó a un cambio estructural importante con la salida de Maite Gallardo. Sin embargo, cuando parecía que el proyecto podía tambalearse, la formación se hizo aún más fuerte: el regreso de Irene Garrido y la incorporación de Elena Sabio como batería oficial consolidaron el actual cuarteto. Este 2026 acaban de publicar un EP de tres canciones, Miau y la banda atraviesa una etapa de enorme solidez.
Aprovechando este dulce momento, el grupo protagoniza una nueva entrega de 'Historia de un hit', la sección que publico cada miércoles en Instagram en la que los artistas nos desvelan los entresijos y el origen de sus temas más emblemáticos. Un espacio por el que ya han pasado canciones inolvidables como Física o Química de Despistaos, Yo pensaba que me había tocado Dios de Barry B, La Gozadera de Gente de Zona, Tenía tanto que darte de Nena Daconte o Amantes de Greeicy.
En esta ocasión nos detenemos en Curso avanzado de perra, una de las canciones más destacadas de su repertorio. Lejos de falsas modestias, la propia banda reconoce que siempre tuvieron claro el potencial del tema desde el estudio de grabación. Al preguntarles si les sorprende que se haya convertido en una de las pistas más potentes y queridas por el público, Raquel se muestra rotunda: "No, porque era buena. Esa canción era buena desde el principio. Me parecía de las mejores del disco, en realidad".
Para entender su origen hay que trasladarse a una casa rural en la sierra de Madrid. Charlotte recuerda vagamente que el lugar se llamaba algo así como "Mata las cabras", y confiesa entre risas que el vino que bebieron durante la escapada fue su "principal inspiración". Sin embargo, Raquel matiza rápidamente la anécdota aclarando que, en el momento exacto de empezar a componer, todavía no estaban borrachas.
El proceso creativo fue tan espontáneo como particular. Conectaron un móvil para reproducir un loop de batería de YouTube a unos 165 BPM y, con la guitarra en mano, ambas empezaron a tocar juntas. Sorprendentemente, la idea embrionaria del tema estaba muy lejos de la actitud desafiante que lo caracteriza hoy: querían componer una nana dedicada a la sobrina pequeña de Raquel.
Pero la dulzura inicial no tardó en transformarse de manera radical. "Iba a ser una nana en principio, sí, pero luego tornó a una canción un poco tétrica, como para advertirla de que el mundo a veces es una puta mierda", explica Raquel sobre cómo el mensaje fue tomando forma. A partir de esa premisa, comenzaron a lanzar ideas, a enlazar versos y a construir el universo lírico del tema, en lo que Charlotte recuerda como un proceso "bastante divertido" que terminó dando a luz a una de las piezas clave de su discografía.